Elegir un perfume no es solamente cuestión de encontrar un aroma que nos guste. Si además buscamos que la fragancia nos acompañe durante buena parte del día, hay algunos detalles que conviene tener en cuenta antes de decidirse por un frasco.
Uno de los primeros datos para mirar en la etiqueta es el tipo de fragancia. Los Eau de Parfum (EDP) suelen tener una concentración mayor, generalmente de entre 15% y 20%, y pueden ofrecer una duración aproximada de seis a ocho horas, aunque esto depende de cada fórmula. Los Eau de Toilette (EDT) tienen una concentración menor y suelen durar entre tres y cinco horas, mientras que los Eau de Cologne (EDC) son más ligeros y pueden permanecer entre una y tres horas.
Las notas también tienen algo que decir. En general, los aromas cítricos, acuáticos y frescos tienden a sentirse más livianos y pueden desaparecer antes, mientras que ingredientes como la vainilla, el sándalo o algunas notas amaderadas suelen aportar mayor sensación de profundidad y permanencia. Por eso, tener más de una fragancia puede ser una buena estrategia, pudiendo utilizar una fresca para el día y otra más intensa para la noche o una ocasión especial.
Pero la duración no depende únicamente del perfume que se compra. La piel también importa y una de las claves está en mantenerla bien hidratada. Aplicar la fragancia sobre la piel limpia y humectada puede ayudar a que se adhiera mejor y permanezca durante más tiempo.
También es posible aprovechar los llamados puntos de pulso, como el cuello y las muñecas. Son zonas en las que el calor corporal puede favorecer el desarrollo de la fragancia. De todos modos, los expertos sostienen que hay un clásico error que conviene desterrar. Después de rociar perfume en las muñecas, no hace falta frotarlas entre sí, ya que esa fricción puede alterar la manera en que se desarrolla el aroma.
Otro detalle importante es dónde se guarda el frasco. El calor, la luz directa y los cambios de temperatura pueden afectar la fragancia, por lo que lo ideal es conservarla en un lugar fresco y alejado del sol. Y si se quiere sumar un poco más de duración, también puede aplicarse con cuidado sobre alguna prenda, siempre teniendo en cuenta que algunos perfumes pueden manchar determinados tejidos.
Fuente: GQ.



