Un nuevo informe del equipo de investigadores Ciencia Rosarina contra el Coronavirus analizó los efectos de la vacunación y los contagios entre convivientes de un mismo grupo familiar en la provincia de Santa Fe.

El estudio concluyó, entre otros puntos, que en los contagios dentro del hogar es mucho más frecuente que sea la persona no vacunada quien contagie a quien estaba vacunado.

Por eso, plantearon que sería crucial que la vacunación alcance a todos los integrantes de cada familia.

Insluso se preguntan si no sería más conveniente avanzar con niños y adolescentes antes que evaluar con una tercera dosis a los que van completando el esquema.

Además, del informe se desprende que “las vacunas resultan más efectivas para evitar contagios a convivientes que para evitar contagiarse de un conviviente infectado no vacunado”.

La investigación y los casos tomados

La investigación se desarrolló tomando los datos de personas vacunadas con al menos una dosis y de personas diagnosticadas con covid en la provincia en lo que va del año.

Los casos se dividieron en grupos formados por quienes tenían el mismo domicilio y fechas de inicio de síntomas cercanos.

Se tomaron todos los grupos de dos o más personas, y de cada grupo se seleccionaron los casos con fecha de inicio de síntoma más temprana (considerados como casos índices) y más tardía (considerados como casos secundarios, presumiblemente contagiados dentro del hogar por el caso índice conviviente).

Los grupos donde la diferencia entre las fechas de inicio de síntomas era menor a 2 días o mayor a 14 días fueron descartados.

Se analizó la proporción de contagios entre personas convivientes vacunadas y no vacunadas.

Para el estudio, se constituyeron 5.291 grupos de dos personas, con 5.291 casos índices y 5.291 casos secundarios cuyos domicilios coincidían y cuyas fechas de inicio de síntomas diferían entre 2 y 14 días.

Entre los 5.291 casos índices se encontraron 234 personas vacunadas, mientras que entre los 5.291 casos secundarios se encontraron 386 personas vacunadas.

Esto quiere decir que a igual número de casos índice y de casos secundarios, se encontró un 65% más de personas vacunadas entre los casos secundarios que entre los casos índices.

Por otro lado, se encontraron 494 grupos de contagiados donde uno de los convivientes estaba vacunado y el otro no lo estaba al producirse el contagio.

En 179 de estos grupos el caso índice fue la persona vacunada mientras que en los 315 grupos restantes el caso índice fue la persona no vacunada.

Esto es, hay un 76% más de casos donde la persona no vacunada habría contagiado a su conviviente vacunado.

Repitiendo este último análisis considerando ahora grupos de contagiados donde uno de los convivientes estaba vacunado con ambas dosis y el otro no tenía ninguna, se encontraron 145 grupos.

En 46 de estos grupos el caso índice fue la persona vacunada mientras que en los restantes 99 grupos el caso índice fue la persona no vacunada.

Esto es, considerando vacunados con dos dosis hay un 115% más de casos donde la persona no vacunada habría contagiado a su conviviente vacunado.

Ciencia Rosarina contra el Coronavirus


Los resultados y conclusiones

De esta manera, en las situaciones que sugieren contagios entre un conviviente vacunado y uno no vacunado, se observó que el caso índice lo constituye mucho más frecuentemente la persona no vacunada.

Según los investigadores, esto podría deberse a que la efectividad de las vacunas sea menor para prevenir contagios al convivir con una persona infectada o que una persona vacunada al contagiarse exponga menos a sus convivientes.

“La primera causa es consistente con la disminución de efectividad de las vacunas ante una exposición muy prolongada en el tiempo, tal como ocurre al convivir con una persona infectada”, analizaron los investigadores.

“La segunda causa es consistente con diversas publicaciones que muestran que las personas vacunadas en caso de contagiarse presentan una menor carga viral y, por ende, producen menos contagios en sus hogares”, agregaron.

Finalmente, el equipo de investigadores concluyó que “dada la alta probabilidad de contagio entre convivientes aún estando vacunados, frente a un contacto estrecho o confirmación de un caso sería fundamental la indicación precoz de aislamiento intra-domiciliario así como la implementación temprana de medidas como ventilación cruzada de ambientes y uso de barbijos para minimizar la exposición de las personas convivientes de un caso índice”.

En cuanto a las estrategias de vacunación, para disminuir la posibilidad de contagio intra-hogar sería conveniente vacunar a todos los que conviven con personas pertenecientes a grupos deriesgo.

El estudio además “muestra la necesidad de avanzar cuanto antes sobre la vacunación de toda la población, incluyendo sobre todo niños y adolescentes”.

En ese sentido, dejan abierto el interrogante sobre la conveniencia de avanzar en la vacunación de los más jóvenes antes que reforzar con una tercera dosis a la población de riesgo.