Una nueva modalidad de estafa comenzó a circular en las últimas horas a través de correos electrónicos que aparentan ser enviados por el gobierno nacional y que buscan engañar a usuarios con un mensaje creíble: la posibilidad de bloquear el celular y la línea en caso de robo “en un solo paso”.

El mail fraudulento, que fue dado a conocer en el programa De acá en más de Urbana Play, utiliza un diseño institucional, con lenguaje formal y gráficos similares a los de comunicaciones oficiales. Incluso llega desde una dirección que simula pertenecer a un dominio estatal (“comunicacion.Argentina.gob.ar”), lo que refuerza la apariencia de legitimidad.

El mensaje plantea un escenario verosímil, la sustracción de celulares, y promete una solución rápida para evitar el uso indebido de la línea. Sin embargo, se trata de una maniobra de phishing. El correo incluye botones como “Ver más” y “Desuscribirse” que, en ambos casos, redirigen a un sitio fraudulento.

Al hacer clic, la víctima puede descargar un sistema malicioso en su dispositivo o ser dirigida a páginas diseñadas para capturar datos sensibles, como claves bancarias, usuarios o información personal.

Especialistas advierten que este tipo de enlaces también puede permitir el acceso remoto al teléfono o la computadora.

Uno de los aspectos más peligrosos de esta estafa es que se apoya en un servicio real, el bloqueo de líneas y equipos ante robos, lo que reduce las sospechas y aumenta las probabilidades de que los usuarios caigan en la trampa. Desde organismos oficiales ya aclararon que no están enviando este tipo de comunicaciones.

Aumentan la cantidad, los tipos y la sofisticación de las estafas
 

La Defensoría del Pueblo de Santa Fe advirtió que este tipo de engaños se da en un contexto de crecimiento sostenido de las estafas digitales y telefónicas. Según datos del organismo en Rosario, los casos aumentan a un ritmo del 50 por ciento anual desde 2023.

Uno de los puntos más preocupantes es la complejidad de las maniobras: los estafadores inducen a las víctimas a realizar transferencias encadenadas, incluso a cuentas propias previamente vulneradas, y luego a billeteras digitales, muchas veces radicadas en el exterior, lo que dificulta rastrear el dinero.

Entre las modalidades más frecuentes se encuentran las falsas promociones en redes sociales, los llamados de supuestos bancos por movimientos sospechosos, contactos a vendedores con excusas de transferencias erróneas y la manipulación de resultados de búsqueda para posicionar números de atención al cliente falsos.

     

Ante este escenario, la Defensoría recomienda no hacer clic en enlaces sospechosos ni brindar datos personales, claves o códigos por teléfono o correo electrónico. También aconseja verificar siempre los canales oficiales de contacto y, en caso de haber sido víctima, denunciar de inmediato y comunicarse con la entidad bancaria, ya que la rapidez de reacción es clave para intentar frenar las operaciones.