La Cámara de Apelación federal de Rosario revisará este martes el pedido de prescripción presentado por la defensa de la partera Dolly Viale de Garrido, una mujer de 88 años acusada formalmente de los delitos de supresión y alteración del estado civil y de la identidad de una menor de diez años y por falsedad ideológica de instrumento público. La investigación federal también alcanza el presunto accionar su hermana, Silvia.
La fiscal federal Soledad García, a cargo de la Oficina de Criminalidad Económica y Trata de Personas del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Rosario, formalizó la investigación penal contra la mujer que se desempeñó como partera en un hospital público. La representante del Ministerio Público Fiscal le atribuyó haber confeccionado, cuando se desempeñaba en el Hospital Roque Sáenz Peña, un certificado de nacimiento en el que volcó datos falsos sobre los padres biológicos de una beba registrada como nacida en 1970.
La pesquisa analiza, además, denuncias de otras cinco víctimas, una de ellas criada como hija de la propia imputada, Silvina Garrido, sobre la cual se ordenó la extracción compulsiva de ADN para determinar si existe o no un vínculo biológico.
“Este martes, básicamente se va a determinar si hay prescripción del delito de supresión de identidad que es lo que pidió la defensa de la partera”, confirmó el letrado Juan Singer, defensor de Carmen Quiroga cuyo caso se ventiló la semana pasada a la Justicia federal y de la otra denunciante, María Ángeles Camarasa. Tendrá lugar a las 10, en la Sala 1 de Tribunales Federales, en Oroño 940.
“La audiencia que ya tuvimos fue una invitación a la apertura de la investigación, fue preliminar a una imputación –aclaró Singer en contacto con Rosario3–. La defensa de ella pidió la prescripción del delito, lo cual es un argumento válido, pero es incorrecto debido a que el delito es continuado, es decir, cada día a las 12 de la noche se reanudan los efectos perniciosos de ese delito y se vuelve a cometer, por algo externo de los agentes, la supresión de la identidad donde se falsificaron las partidas de nacimiento que están firmadas por parte de la involucrada”, explicó.
En ese sentido, aseguró: “Al día de la fecha se contactan conmigo personas que recién ahora se dieron cuenta que está ella como firmante, que recién ahora se dieron cuenta que su partida es falsa o tienen dudas de que sea falsa y se van a poner a investigar si sus padres son apropiadores”.
“Hay más casos que recién que tomaron conciencia recién de la difusión de ahora de toda esta situación. Ese ese va a ser el planteo mío mañana”, adelantó.
Además de sostener que el delito no caducó, Singer planteó: “Considero que esto es de lesa humanidad, a pesar de que no hay vinculaciones con el período de facto al día de hoy, no quiere decir que el día de mañana no tenga conexiones, porque hay pluralidad de casos que son indeterminados”.
Infinitos
Aunque Singer representa a dos mujeres en sus acciones penales contra Dolly, “se van a ir sumando casos, son muchos más”, observó y añadió: “Me están llamando personas que viven en Estados Unidos, que son damnificadas por la hermana de Dolly, y con el mismo modus operandi fueron vendidos”.
¿Se puede estimar más o menos en número de casos posibles?, fue la pregunta, a la que el defensor respondió: “Son infinitos”. Según indicó, “al tomar esto estado público han aparecido otros parteros de otras ciudades, con testimonios de que venían a una partera de la zona sur de la ciudad Rosario a hacerse de los papeles”.
Involucrados
Para Singer “falta determinar un montón de situaciones, pero ella estaba con la hermana, siempre tenía alguna u otra socia. Yo conozco los nombres, oportunamente se sabrán”.
Luego, apuntó contra la posible participación de un médico obstetra en el caso de Roberto Fargioni, “que era de zona norte de la ciudad”. En ese sentido, esbozó: “Esto es una red de compraventa de bebés, no es individual” y apuntó: “Las autoridades de esa época deberían conocer esta situación, no me cabe ninguna duda”.
“Además –agregó–hay testimonios que hablan de que era asiduamente visitada por militares en la clínica que tenía en su casa. Digamos, que resolvía cuestiones de las fuerzas militares en su domicilio”.
Por último, aclaró: “Estamos en la puerta de la cuestión, hasta acá se la invitó recién a participar de una investigación penal en su contra. Y, este martes, se revisará el pedido de la defensa de la acusada”.



