El fotógrafo Pablo Grillo volvió este lunes a su casa después de pasar diez meses internado por las graves heridas que sufrió durante una represión policial contra la marcha de jubilados en marzo de 2025.
El fotógrafo había sido impactado en la cabeza por un cartucho disparado por un gendarme y su regreso marcó un momento de fuerte emoción para su familia, que habló de la necesidad de recuperar algo de normalidad tras un proceso largo y desgastante.
Desde el ataque, su estado de salud atravesó múltiples etapas críticas. Ingresó de urgencia al Hospital Ramos Mejía, tuvo un alta parcial en junio y luego sufrió recaídas que lo llevaron nuevamente a terapia intensiva en agosto, en un cuadro de “meseta neurológica”.
Más adelante fue sometido a nuevas cirugías para ajustar una válvula y continuó su rehabilitación en el hospital neurológico Manuel Rocca, donde finalmente pudo recibir el alta definitiva.
En paralelo, la causa judicial avanzó con la confirmación del procesamiento del cabo de Gendarmería Héctor Guerrero, señalado como el autor del disparo.
La Cámara Federal respaldó la decisión de la jueza María Servini, que consideró que el gendarme actuó de manera imprudente y en contra del reglamento, efectuando seis disparos prohibidos durante el operativo.
La familia de Grillo sostiene que la responsabilidad no se agota en el ejecutor material.
Su padre, Fabián Grillo, cuestionó con dureza a la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y denunció inconsistencias y versiones falsas en el relato oficial.
También reclamó que la investigación alcance a los mandos superiores y a los responsables políticos de un operativo que dejó decenas de heridos y más de cien detenciones arbitrarias.
��Después de 10 meses de espera, Pablo Grillo volvió a su casa por unos días. El reencuentro con familiares y con su barrio marca un paso importante en su recuperación. #JusticiaPorPabloGrillo pic.twitter.com/xCxIsOMya6— lavaca tuitera (@Lavacatuitera) February 2, 2026



