La Justicia Federal en todo el país tiene vacante un 36 por ciento de los cargos de magistrados. El promedio de la Cámara Federal de Rosario es mayor, casi la mitad está sin ocupar. La situación en las ciudades que están dentro de su incumbencia es peor: los dos juzgados de la capital provincial no tienen jueces designados como tampoco el de Rafaela y en dos de los cuatro de primera instancia que hay en nuestra ciudad. Esos cargos, algunos, se cubren con subrogancias de otros magistrados quienes deben hacerse cargo, además de donde están designados, a cientos de kilómetros de distancia. Otro problema es el estado de los edificios y hay inmuebles que son deplorables. Todo esto atenta contra el funcionamiento del servicio de Justicia y hay jurisdicciones donde se está en situación de colapso.
Esta es la cruda descripción, que hizo a Rosario3, uno de los integrantes del Consejo de la Magistratura de la Nación, el rosarino César Grau quien representa a los abogados en esa institución. El funcionario responsabilizó al gobierno nacional por la falta de nombramientos de jueces, pese a que la mayoría de los cargos ya tienen los concursos terminados y están “a tiro de lapicera” del presidente Javier Milei para que eleve los nombres de los candidatos al Senado nacional.
El Consejo de la Magistratura es un órgano encargado de seleccionar jueces federales, definir sanciones en casos de denuncias contra los magistrados. y está a cargo de la administración del Poder Judicial (a excepción de la Corte Suprema). Grau fue elegido, junto a otro representante, en nombre de los abogados de todo el país. Este profesional del foro local fue miembro del Colegio rosarino y presidió la Caja de Abogados de la provincia de Santa Fe y de la Nación.
-¿Cuántas vacantes faltan ocupar en la Justicia federal en todo el país?
-A nivel general en la Justicia federal del país, hoy hay 1.002 cargos de jueces y existen 364 vacantes. Más de un 36 por ciento de vacantes de cargos de jueces nacionales y federales. De esas 364 vacantes, 203 están a tiro de lapicera del presidente Milei, están con concursos terminados, y sólo tiene que mandarlos al Senado para que sean designados.
-¿Cuál es la situación en Rosario y la zona?
-La Cámara Federal de Rosario alcanza no sólo a Rosario sino también a Reconquista, Rafaela, Venado Tuerto y San Nicolás. La situación en la ciudad de Santa Fe es la más grave, ya que los dos juzgados de primera y segunda instancia están vacantes, uno por la jubilación del juez Reynaldo Rodríguez y el otro ya tiene el concurso terminado y la terna a disposición del Poder Ejecutivo. Lo mismo pasa en Rafaela con un juzgado que no tiene juez asignado, con concurso terminado y aún no se envió la terna para su nombramiento. Venado Tuero tiene al juez (Aurelio) Cuello Murúa quien hoy subroga en Santa Fe y Rafaela. (Aldo) Alurralde está en Reconquista, pero su juzgado quedará vacante cuando asuma en la Corte provincial tras la propuesta del gobernador (Maximiliano) Pullaro para su nombramiento. San Nicolás tiene dos juzgados, uno está ocupado por (Carlos) Villafuerte Ruzo y el otro está vacante con el concurso ya terminado desde octubre del 2018. Rosario tiene cuatro juzgados de primera instancia y hay dos vacantes, una es por la renuncia de (Marcelo) Bailaque y la otra por la jubilación de Silvia Aramberri desde mediados del año pasado; para cubrirlos esos dos concursos están avanzando y son tramitados en el Consejo. En la Cámara Federal debería haber seis jueces y quedaron tres nada más, es decir tiene un 50 por ciento vacante, uno de los concursos está terminado con una terna presentada en marzo de 2018 y los otros dos están en trámite y van a quedar terminados este año.
-¿Y qué pasa?, ¿por qué no hay nombramientos?
-Pasaron todas las administraciones (la de Macri, la de Fernández y ahora Milei), se ve que no les gusta el resultado (de los concursos), no se definen, y los cargos se cubren con un juez transitorio que no tiene independencia de un juez definitivo. El tapón está en el Ejecutivo. Milei tiene el record: no mandó ninguna terna o propuesta (al Senado para su aprobación) en el 2024 ni en el 2025 y tampoco en lo que va del 2026. El Consejo mandó 96 ternas durante el 2024 y concluyó 19 concursos el año pasado. Eso genera un cuello de botella y son los 203 cargos que están a cubrir. Eso descomprimiría bastante la realidad por ejemplo de la Cámara Federal de Rosario cuyo porcentaje de vacante es superior a la media nacional. Juez que se jubila, vacante que no se cubre. Encima frente a la posibilidad que haya una reforma al régimen previsional de los magistrados, los jueces que pueden se van a seguir jubilando con la ley que tienen ahora ya que les permite acceder al 82 por ciento móvil a diferencia del resto. Ante el riesgo de cambio de la ley, hay muchos que se están jubilando cuando llegan a la edad. Eso agrava el cuadro. Además con el pase de la Justicia Laboral federal a la Ciudad de Buenos Aires (incluida en la Ley de Modernización Laboral a aprobarse el próximo viernes en el Senado) muchos jueces nacionales no se van a querer municipalizar y tramitarán la jubilación.
-¿Qué lectura hace acerca de los motivos por los cuales el gobierno no avanza con el nombramiento de magistrados?
-Es difícil de determinar. Tiene una opción, hay tres nombres por cada concurso y podría elegir a cualquiera de los tres. Esas son las reglas del juego. No se nombran porque no les gustan, es lo que pasa ahora. Esto está generando un colapso que impide el normal funcionamiento del sistema de justicia. Habría que preguntarle al Presidente o al ministro de Justicia ya que son quienes tienen que mandar las ternas. Si el Senado rechaza a los candidatos propuestos y el concurso queda vacante, después se hará otro de nuevo. Ese es el procedimiento. Las únicas propuestas (del gobierno) fueron los dos miembros de la Corte Suprema de Justicia de la Nación nombrados por decreto y rechazados por el Senado frente a ese método de designación anómalo. Además, hizo un par de nombramientos por pedido de prórroga de cinco años para la continuidad de dos jueces que cumplieron 75 años. No se puede bajar la persiana, no tenemos jueces ni reemplazantes. Así se resiente todo el sistema con la acumulación de expedientes, hay mora judicial, un juez subrogante no puede dar la misma atención como si fuera un juez titular.
-¿Está resentido entonces el servicio de la Justicia federal?
-Hay problemas. Debería haber más jueces y mayor infraestructura porque hay más población y la realidad es más compleja. No podemos seguir con el mismo número de hace cuarenta años atrás. Si no hay nuevos juzgados creados, los ya creados no tienen jueces Es evidente que hay un resentimiento en el servicio de justicia. Se hacen esfuerzos pero no es el servicio de justicia que podríamos tener si estuvieran todos los cargos cubiertos. Hay fueros y lugares que están en situación de colapso.
-¿La Justicia federal de Rosario está colapsada?
-No creo. Y es por los esfuerzos de la Cámara para poder cubrir las vacantes. Hay que buscar una solución sino vamos siempre detrás de los acontecimientos. No puedo hablar de situación de colapso. Colapso fue lo que pasó en la época del Corralito cuando se sobrepasaron los límites y se generó un caos. Eso fue colapso ya que directamente no se podía avanzar y hubo que buscar soluciones de emergencia.
-El argumento de Milei es que no hay plata, ¿puede ser eso?
-Es un argumento falso porque las partidas presupuestarias están. Los juzgados se crean por ley y cuando se crean se asignan partidas. Por ahí le representa un ahorro al gobierno no nombrar a un juez ya que siempre le va a salir más barato pagar una subrogancia a un magistrado en funciones que pagar un nuevo sueldo. No es una forma saludable de generar ahorro. La motosierra no debería pasar por ahí si es que tendría que pasar por algún lado.
-Los empleados de la Justicia federal vienen reclamando también falta de nombramientos y de recursos.
-La ausencia de un juez resiente secretarías y al resto del escalafón. El Poder Judicial es una entidad vertical, de respeto jerárquico, y si no está la autoridad eso genera problemas importantes. Cuando cambian los jueces subrogantes, se cambia la metodología de trabajo y eso es un problema para el personal. Los empleados de la Justicia nacional piden que se respeten los derechos adquiridos. Hay escasez de personal y de recursos por las limitaciones presupuestarias.
-Usted habló que debería haber mayor infraestructura, ¿en qué quedó el proyecto para levantar una sede única de la Justicia federal de Rosario en barrio Refinería?
-Son proyectos. Es que hay ausencia de federalismo y se piensa con el ombligo de Capital Federal cuando se habla de proyectos ya sea para Rosario u otra jurisdicción del interior. El proyecto de calle Canning es muy ambicioso y daría una solución definitiva a la Justicia federal de Rosario. Hoy la situación edilicia es muy mala. La sede de la Cámara Federal de calle Entre Ríos es una estructura de un banco y no es para un tribunal. Los Tribunales de primera instancia que están cerca de la peatonal tienen accesos incómodos. El edificio de los Tribunales de calle Oroño es anti-funcional y con bastantes problemas. La sede del juzgado número 1 de la ciudad de Santa Fe es terrible, hay que hacerle una remodelación urgente. Trasladar (la sede la Cámara) a un sólo lugar sería ideal y aconsejable. Rosario merece tener un polo judicial de primer nivel por lo que aportamos a la Nación desde acá en materia de impuestos y lo que producen los ciudadanos.
-Lo que sí podría ocurrir este año es que el gobierno proponga nuevos candidatos para cubrir las vacantes en la Corte Suprema de Justicia nacional, incluso hay versiones de un interés para ampliar el número de integrantes del máximo tribunal.
-Es imprescindible que complete la Corte, ya que no funciona bien con tres integrantes. La Corte debería tener cinco miembros ya que hoy si no hay acuerdo entre los tres, hay que llamar a conjueces y sólo para temas específicos. Es un problema muy grave frente a la falta de integración de l. Corte. Por otra parte, su ampliación sería muy saludable y más si se vuelve al número histórico de nueve miembros que tuvo la primera Corte del país y que se alcanzó también en los años 90. Cinco (miembros de la Corte) es un número muy escueto para un país de 47 millones de habitantes. Muy pocos países tienen cinco miembros en sus cortes, en otro países hay al menos nueve como Estados Unidos y México, Chile tiene 21 miembros, Israel 15, Suiza 38 y Países Bajos 36, entre otros. Tienen mayor cantidad de miembros para tener más voces en la discusión en temas relevantes. Y ese es otro punto, la Corte no puede resolver cualquier tema, no puede llegar todo lo que llega hoy, está absolutamente abarrotada de causas y es imposible que puedan analizar todos los temas con solamente tres integrantes. Es imposible que se aboquen a la lectura de tantos expedientes.



