Italia vuelve a estar en el centro de la escena internacional tras formalizar una novedosa licencia laboral paga pensada exclusivamente para el cuidado de mascotas enfermas.
La medida habilita a los trabajadores a ausentarse hasta tres días al año, siempre y cuando presenten un certificado veterinario que justifique la necesidad de atención. El beneficio, que ya comenzó a aplicarse en algunas empresas, fija requisitos claros: es obligatorio acreditar el estado de salud del animal y demostrar que su tutor debe permanecer a su cuidado.
El origen de esta iniciativa se remonta a un fallo judicial de 2017, cuando la justicia italiana consideró que negar un permiso para asistir a una mascota enferma podía interpretarse como una forma de maltrato animal. A partir de ese antecedente, distintas organizaciones proteccionistas impulsaron su incorporación en convenios laborales.
El caso que marcó un antes y un después ocurrió en 2017, cuando un trabajador de una universidad en Roma solicitó licencia para cuidar a su perro gravemente enfermo. La Justicia falló a su favor, al entender que impedirle asistir al animal podía constituir maltrato, sentando así un precedente clave. Desde ahí, agrupaciones dedicadas a la protección animal promovieron la inclusión de este derecho en el ámbito laboral, lo que derivó en su implementación progresiva.
En 2024, el Concejo Municipal de Rosario recibió un proyecto presentado por la concejala María Fernanda Rey que proponía otorgar a empleados y funcionarios municipales un día de licencia por la muerte de sus mascotas. La iniciativa planteaba la creación de un registro obligatorio de animales de compañía de los trabajadores y la incorporación de este caso dentro de las licencias justificadas.



