El servicio de trenes de pasajeros que conecta a la ciudad de Rosario con Buenos Aires registró en los últimos días una demora inédita al tardar 13 horas en llegar a Colegiales, ya que tampoco arriba a la estación de Retiro para completar su recorrido. La situación generó fuertes cuestionamientos y puso el foco en el deterioro de una prestación que, a casi 140 años de su inauguración, atraviesa uno de sus peores momentos debido a fallas técnicas, falta de inversión sostenida y graves problemas de infraestructura.

En un análisis del deterioro del servicio, Telenoche (El Tres) destacó que la situación actual dista mucho de los tiempos en los que el ferrocarril era una opción de movilidad rápida y económica. Las causas oficiales de la inédita demora apuntan a diferentes deficiencias estructurales y fallas técnicas.

     

Un viaje al pasado

La historia del ramal muestra fuertes contrastes respecto de la actualidad. Se van a cumplir 140 años de la inauguración del tramo de ferrocarril entre Buenos Aires y Rosario y se batió el récord de tardanza con 13 horas de duración para un viaje que, durante la década de 1990, bajo la concesión de la empresa NCA, el trayecto tardaba 4 horas. Sin embargo, fue en esa misma época cuando el servicio de pasajeros dejó de funcionar.

El regreso del tren se concretó en abril de 2015, con la inauguración del Apeadero Sur en Rosario. En aquel momento, la conexión tardaba 6 horas 54 minutos y se presentaba como una estación moderna que prometía incrementar progresivamente sus frecuencias.

A pesar de las promesas iniciales, el tiempo de viaje fue incrementándose año tras año. Para 2021, la demora ascendía a 8 horas. Aunque hubo intentos de mejora, como la compra de pasos a nivel electrónicos para agilizar la marcha de los convoyes, se advirtió que muchos de ellos no estaban instalados.

El declive del servicio no es un hecho aislado. En el marco de las políticas implementadas por el gobierno nacional encabezado por el presidente Javier Milei, han eliminado 12 trayectos a otras localidades, como por ejemplo a Cañada de Gómez. Mientras tanto, las formaciones que unen Rosario con la capital del país continúan circulando con severas restricciones de velocidad por la cercanía de viviendas a las vías y un futuro incierto en cuanto a la recuperación de sus tiempos históricos.

Apeadero Sur

Según informó El Tres desde el lugar, el Apeadero Sur muestra hoy un panorama con escasa presencia de viajeros. Los pasajes tienen un valor en boletería de 15 mil pesos en clase Pullman y 12 mil pesos en primera, montos que cuentan con un descuento del 10 por ciento si se adquieren de forma online.

En tanto, el desincentivo del transporte de pasajeros afecta a otros ramales: los servicios desde Rosario hacia la ciudad de Córdoba y Tucumán se encuentran prácticamente discontinuados.

Para comprender este escenario, Rolando Maggi, integrante de la agrupación Amigos del Riel, analizó la crisis ferroviaria. “Como nunca pusieron soluciones, los problemas siguen siendo los mismos y se van agravando".

El especialista calificó la situación como un retroceso histórico: "La gente obviamente se desalienta del servicio por la irregularidad del servicio, por estos horarios y porque siempre hay un inconveniente".

Agregó que "si esto pasara en Buenos Aires, seguramente saldría en los diarios", evidenciando que al resto del país lo miden "con una vara distinta".

“Al ferrocarril lo han rotulado como que es deficitario. Ganancia no da, pero hay una rentabilidad social en que funcionaran bien los ferrocarriles. Yo creo que lo que están haciendo, esto es mi intuición, es desalentar el uso del tren. De Rosario Norte salían 100 trenes diarios a todo el país. ¿Cómo puede ser que hoy, ya bien entrado el siglo XXI, la República Argentina no tiene capacidad de tener trenes a todo el país desde Rosario o por lo menos tener cuatro o cinco servicios diarios en 2 horas y media, tres, Rosario Buenos Aires?”, cuestionó.