Un video de una niña iraní que se hamaca sobre el mar se viralizó. El fondo de la escena es un cielo humeante de Bandar Abbas, cerca del estrecho de Ormuz, donde Israel acabó con la vida del jefe de la Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, Alireza Tangsiri, tras un ataque aéreo.
Según publicó The Times, la criatura está jugando en los columpios en la playa Khajeh Atta, cerca del estrecho de Ormuz, mientras el humo de recientes ataques con drones se eleva en el fondo.
Las emanaciones provocadas por el fuego de las instalaciones militares del IRGC vuelven tornasolado el cielo. La niña va y viene sobre el mar plateado conformando una escena paradójicamente bella que despertó una diversidad de comentarios. Cada cual “lee” la imagen de forma personal, según sus apreciaciones sobre el conflicto.
Fuentes de la defensa israelí confirmaron que las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) fueron las responsables del ataque que acabó con la vida de Tangsiri este jueves. Las fuentes indicaron que varios de los principales asesores navales de Tangsiri también murieron en el ataque.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, afirmó que Alireza Tangsiri fue "directamente responsable" del cierre efectivo del estrecho y que su muerte fue "explosiva".
Bandar Abbas es el puerto estratégico más importante de Irán y sede del cuartel general de su flota.
Desde el inicio de las hostilidades el pasado 28 de febrero, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el epicentro de una crisis energética y naval sin precedentes recientes. Tras los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel, Irán respondió utilizando su posición geográfica para restringir el comercio global.
En las primeras horas del conflicto, la Guardia Revolucionaria de Irán (IRGC) impuso un bloqueo estratégico sobre la boca del Golfo Pérsico. La medida prohíbe el paso a buques de Estados Unidos, Israel y sus aliados directos, mientras que permite el tránsito seguro únicamente a países considerados no hostiles por Irán, como China e India. Algunos petroleros saudíes destinados a la India también han continuado navegando, aunque el flujo total de embarcaciones ha caído de decenas diarias a apenas uno a tres barcos en los días más críticos de marzo.



