Bajo un clima de extrema tensión y tras meses de reclamos por parte de las familias, el empresario Marcelo Porcel (51) rompió el silencio. Durante la audiencia indagatoria realizada este miércoles, en la que se le notificó formalmente la imputación por abuso sexual agravado contra 10 adolescentes, el acusado se limitó a pronunciar dos palabras: "Soy inocente".

Porcel, vinculado históricamente a la firma Argencard (fundada por su padre) y exintegrante del holding uruguayo que manejaba el shopping en el predio del Buenos Aires Design, se conectó de manera virtual a la audiencia dispuesta por el juez Manuel Bruniard. A través de su abogado, Roberto Rallín, adelantó que no respondería preguntas por ahora y que presentará un descargo por escrito en los próximos días.

El colegio, Palermo Chico, al que iban los denunciantes y los hijos del acusado. 
El colegio, Palermo Chico, al que iban los denunciantes y los hijos del acusado. 

La solvencia económica del empresario es uno de los puntos que más preocupa a los padres de las víctimas, alumnos del exclusivo colegio Palermo Chico al momento de los hechos (entre 2022 y 2024). Pese a la gravedad de los cargos, Porcel no quedó detenido: solo pesa sobre él una restricción de acercamiento y, hasta el momento, conserva su pasaporte y la libertad de salir del país.

Por otro lado, el escándalo ya impactó de lleno en su círculo familiar. Dos de sus hijos fueron desvinculados de la institución educativa a la que asistían y, según trascendió, una segunda entidad religiosa rechazó su matriculación para este ciclo lectivo ante la presión de la comunidad de padres que conocieron las denuncias.

 Marcelo Porcel.
. Marcelo Porcel.

El abogado querellante, Pablo Gianotti, reveló en diálogo con TN que la causa podría ampliarse significativamente. Según el letrado, existen al menos seis casos más en el radar. Cuatro menores de la zona de Cañuelas (vinculados a la Cabaña Campazú, propiedad de la familia) cuyos padres aún temen presentarse ante la Justicia. El hijo mayor de Porcel, sobre quien la Defensoría de Menores ya inició acciones de oficio al sospechar que también pudo ser víctima. Un joven mayor de 18 años cuyos padres habían retirado la denuncia tiempo atrás, pero que ahora tendría intenciones de declarar por cuenta propia.

El modus operandi: alcohol, dinero y “masajes”


Los testimonios recogidos en Cámara Gesell dibujan un perfil terrible. Porcel se presentaba como un padre sumamente "activo" en la vida escolar, asistiendo a partidos de fútbol incluso cuando sus hijos no jugaban. Según la acusación, el empresario utilizaba grupos de chat privados (uno de ellos llamado "Shubidubi") donde se hacía llamar "Capitán"

Testimonios de la causa contra Marcelo Porcel por presuntos abusos a los compañeros de sus hijos. (Foto: Infobae)
Testimonios de la causa contra Marcelo Porcel por presuntos abusos a los compañeros de sus hijos. (Foto: Infobae)

Allí, organizaba reuniones donde incentivaba el consumo de alcohol pagándoles a los chicos para que hicieran "fondo blanco". También financiaba los traslados en autos de aplicación para que los menores asistieran a su casa, incluso a espaldas de sus padres. Realizaba conductas inapropiadas, como obligarlos a correr en ropa interior o realizar "masajes con aceites especiales" que terminaban en tocamientos en las zonas genitales.

Uno de los testimonios contra Porcel. (Foto: Infobae)
Uno de los testimonios contra Porcel. (Foto: Infobae)

La prueba tecnológica también sería clave: en los peritajes se habrían detectado capturas de cámaras de seguridad que registraron a un menor mientras se bañaba. Por ahora, la causa avanza en el terreno judicial mientras las familias esperan que el estatus de libertad del imputado sea revisado.