La Municipalidad de Rosario y la Provincia de Santa Fe avanzan en las gestiones conjuntas para hacerse cargo y finalizar, de una vez por todas, la postergada obra del Monumento Nacional a la Bandera. Tras casi una década de demoras, recortes y paralizaciones por falta de fondos del gobierno nacional, el subsecretario de Obras Públicas local, Juan Manuel Ferrer, confirmó la viabilidad del traspaso y aseguró que resta ejecutar casi el 30 por ciento de las tareas.
Ante este complejo escenario de abandono nacional, el subsecretario de Obras Públicas de Rosario, Juan Manuel Ferrer, explicó en diálogo Radiópolis (Radio 2) la firme postura de la gestión del intendente Pablo Javkin y del gobernador Maximiliano Pullaro. "Tanto a nivel provincial como a nivel municipal estamos muy contentos de terminar esta obra porque creemos que le vamos a poner un valor, este, que es el que corresponde, un monumento nacional que tras una década de intervenciones no se puede terminar", afirmó el funcionario.
Ferrer remarcó que asumir el costo restante no desequilibra las arcas locales frente al volumen de otras inversiones en infraestructura. "El problema de fondo no es económico. el problema de fondo es terminar y cumplir con la palabra empeñada durante tanto tiempo y que la obra se lleve adelante", advirtió.
Qué falta para terminar
Al detallar el estado actual del proyecto técnico, Ferrer precisó que resta ejecutar cerca de una cuarta parte de lo pautado originalmente. "Faltan cosas importantes, es un 28%. Lo que está faltando es la puesta en marcha del ascensor, un trabajo importante en la sala de las banderas", enumeró el subsecretario. Además, sumó a la lista la impermeabilización de la fuente de la proa, la restauración de la histórica llama votiva y la revisión completa de la instalación eléctrica.
Finalmente, consultado sobre si los rosarinos podrán volver a ver el máximo ícono de la ciudad sin obradores para el próximo Día de la Bandera, el responsable de Obras Públicas se mostró muy optimista. "Haciendo un análisis exhaustivo de todo lo que falta, estamos en condiciones de poder llegar y poder decir que este 2026 tiene la obra finalizada más importante para la ciudad de Rosario", concluyó.
Una historia sin fin, por ahora
Según un detallado informe elaborado en el programa radial, el derrotero comenzó en el año 2016 con el anuncio de la primera licitación durante el gobierno de Mauricio Macri. Desde entonces, el proyecto atravesó rescisiones de contratos, recambio de empresas contratistas y paralizaciones sistemáticas.
En el 2016 se anunció la obra de restauración, se licitó la obra y comenzaron las tareas en el año 2017. La iniciativa en ese momento, prometida por el ex gobierno de Mauricio Macri llegó a licitarse por un presupuesto de más de 100 millones de pesos, se terminó adjudicando con el compromiso del gobierno nacional hacerse cargo del 70% de la obra y el 30% restante financiada por el municipio. Se abren los sobres, en enero del 2017 se adjudica la obra eh para que finalice en septiembre del año siguiente al empresario Ángelo Calcaterra, el primo de Macri. Tenía como fecha de fin de obra el mes de septiembre del 2018, pero eso no ocurrió.
Y así fue el inicio de una serie de eventos desafortunados: atrasos en los pagos, reducción presupuestaria, postergaciones. En junio del 2018, a tres meses de la fecha de finalización, solo se había hecho el 40% de las obras. Desde Cambiemos en aquel momento se defendían diciendo que se están ejecutando, se están certificando por cuenta y orden de la Municipalidad.
En octubre del 2018, ante la crisis económica y los atrasos en los pagos de Nación, se acordó reformular el proyecto de obras del Monumento Nacional a la Bandera, en mayo del 2019, debían finalizar la mitad de las refacciones, pero tampoco pasó. Para esa fecha, de ese 50% de las tareas, aún faltaba un 16% y estaba cerca el acto para el 20 de junio de 2019, en medio del año electoral.
En ese momento la intendenta de la ciudad Mónica Fein, en junio del 2019, a pocos días del acto del 20 de junio, hablaba justamente sobre las obras del Monumento a la Bandera y decía esta frase que todos recordamos, “El monumento está como secuestrado”.
Llega 2020, y los trabajos que fueron proyectados originalmente solo llegaban al 40% de las tareas. Hubo cambio de gobierno y a, fines del 2020, el gobierno del intendente Pablo Javkin decide rescindir el contrato por las demoras sin contar con final de las tareas, pero antes había ordenado retirar todo el obrador del Monumento a la Bandera y todo queda allí.
En abril de 2021, en la presidencia Alberto Fernández en Rosario, anuncia una serie de obras para la provincia de Santa Fe, entre ellas el Monumento a la Bandera.
En febrero del 2023 se anuncia la adjudicación de la obra a la empresa Dyscon S.A, que está actualmente. Se trata de un presupuesto de 530 millones de pesos con un plazo de ejecución de 12 meses. En febrero del 2024, la obra se paralizó porque directamente se interrumpieron los pagos.
En octubre del 2024, la empresa está con la neutralización de los plazos de la obra por el atraso. ¿Qué significa esto? Se congela el calendario contractual, el tiempo que la obra esté paralizado no se cuenta como demora de la empresa, esperando que llegue el dinero para poder continuar.
En febrero de 2025 se retoman las obras. Habían estado un año paralizadas. Pero, en marzo del 2026 se vuelven a parar por falta de pago del gobierno nacional. La deuda es de 1400 millones de pesos.
El lunes pasado se confirmó el traspaso de la obra de Nación a la provincia de Santa Fe, que se hará cargo de lo que falta con el objetivo de llegar al 20 de junio con el emblemático espacio inaugurado.
Este paso formal lo confirmó Mariano Schor, titular de la contratista DySCon, quien indicó que ya firmaron la conformidad del pase de Nación a Provincia. Con el compromiso de Santa Fe, las obras en el Monumento se podrían retomar el próximo miércoles 25 de marzo, según le adelantaron a Rosario3.



