Un agente penitenciario que hasta días atrás trabajaba en la Unidad Nº 6 quedó preso en forma preventiva por intentar ingresar drogas y celulares a ese penal de Rosario.
Maximiliano Espinosa, rosarino, de 47 años, quedó en prisión preventiva por 90 días luego de que el fiscal de Microtráfico Diego Giro lo imputara como autor de los delitos de suministro de estupefacientes a título gratuito, doblemente agravado por haber sido cometido por un funcionario público encargado de la guarda de presos y en perjuicio de estos, y por haberse cometido en un lugar de detención, en grado de tentativa y en concurso ideal con el delito de incumplimiento de los deberes de funcionario público.
Frente a la jueza Melania Carrara, el fiscal le reprochó que, a las 7.57 del martes 30 de diciembre, el penitenciario intentó ingresar 100 gramos de cocaína y 235 gramos de marihuana para que estas sustancias llegaran a reclusos alojados en la ex Alcaidía Mayor, ubicada en Francia al 5200.
Las drogas fueron detectadas durante una requisa al bolso que llevaba Espinosa cuando ingresaba a su turno.
Eso no era todo: junto a sus pertenencias había cinco celulares, ocho cables USB, adaptadores, cuatro tarjetas SIM y tres botellitas de 50 ml de Fernet Branca.
Los elementos se encontraban minuciosamente escondidos en el interior de una almohada, una bolsa de yerba, un paquete de galletitas y un termo. Desde el Servicio Penitenciario notificaron la irregularidad a la Fiscalía de Flagrancia.
“Con este accionar, y en las mismas circunstancias de tiempo, modo y lugar, se le atribuye haber incumplido con sus deberes de funcionario público al intentar ingresar elementos prohibidos al establecimiento penitenciario”, dijo la acusación.
Por lo pronto, la Fiscalía obtuvo autorización para peritar el celular del detenido, lo que podría echar luz sobre la operatoria imputada.



