Julián Federico Obregón y Lucas Sebastián Paez, de 26 y 25 años respectivamente, fueron sentenciados a cadena perpetua, vistos como responsables por el femicidio de Alejandra Agustina Vargas cometido en la localidad de San Justo en marzo de 2023. Un caso que en el comienzo del juicio el pasado lunes la defensa buscó probar que fue un suicidio por ahorcamiento.
El veredicto fue determinado por unanimidad por un jurado popular en los tribunales de la ciudad de Santa Fe. Fue resuelto este miércoles luego de una deliberación secreta durante dos horas, donde se coincidió con la teoría de la Fiscalía, que estableció que ocurrió en el marco de una relación de pareja signada por la violencia física y psicológica por parte de Obregón para con la víctima.
La jueza Cecilia Labanca determinó la pena máxima para los dos acusados, la cual había sido solicitada por los fiscales del caso, María Laura Urquiza y Estanislao Giavedoni.
El miércoles 1º de marzo de 2023 por la mañana, Alejandra Vargas se encontraba durmiendo en la vivienda de calle Enrique Rodríguez al 2100 de la localidad de San Justo, y los condenados ingresaron y le colocaron un cable alrededor del cuello.
El fiscal Giavedoni destacó sobre el hecho: “Obregón y Paez aprovecharon el estado de absoluta indefensión en que se encontraba la víctima cuando dormía entre las 6.30 y las 8.30. En uno de los extremos del cable realizaron un nudo, y la otra punta la ataron a un parante del techo de la casa. Y dejaron a la mujer colgada, lo cual le provocó la muerte por asfixia por ahorcamiento”.
Entre las pruebas, el fiscal destacó que fue clave la comprobación de huellas de ADN de Obregón en el cable utilizado para el ahorcamiento de Vargas. Y destacó también que “los testimonios de los hijos de Vargas fueron muy importantes para la causa, y convalidaron con otros testimonios del primer policía que arribó al lugar del hecho y de dos psicólogas que trataron a los menores tras el hecho”.



