Agustín Hoyos, el joven de 19 años que en enero de 2024 arrojó una improvisada bomba molotov contra un colectivo que circulaba por la zona norte de Rosario, fue condenado este viernes a cuatro años y seis meses de prisión efectiva por haber sido declarado como coautor de los delitos de intimidación pública agravada por el uso de explosivos y daño agravado en concurso ideal con incendio agravado por la participación de menores de edad. A principios de este año, cuando se cumplió el plazo de prisión preventiva, la Justicia extendió la detención del imputado.

La sentencia fue dictada por la jueza de Primera Instancia Hebe Marcogliese, que resolvió homologar el procedimiento abreviado presentado por Fiscalía en acuerdo con la defensa del condenado por el hecho registrado en la madrugada del 6 de enero de 2024, en la zona de bulevar Rondeau y Nansen.

La fiscal Laura Riccardo le atribuyó a Hoyos, que en aquel momento era menor de edad y se encontraba con otros dos adolescentes de 13 y 16 años, haber arrojado una botella de vidrio que “contenía un elemento combustible” y un trapo en su pico. La situación ocurrió alrededor de las 2 de la madrugada, cuando los involucrados le hicieron señas a un colectivo de la línea 143 para que frenara y perpetraron el ataque que provocó daños en el exterior del frente de la unidad de transporte urbano.

La jueza consideró que “dicho accionar temerario puso en peligro la seguridad de todas las personas que se encontraban en el interior del rodado, así como también los bienes, domicilios y/o vehículos aledaños al lugar”.

Tras el ataque, uno de los pasajeros del colectivo llamó al 911 para denunciar lo sucedido y efectivos policiales que acudieron al lugar lograron encontrar a los responsables en la zona de Rondeau al 300. Al darse cuenta de que los habían identificado, los tres implicados salieron corriendo y se separaron para eludir a los agentes.

Tras una breve persecución, Hoyos fue aprehendido en la intersección de Reconquista y República Dominicana. Al revisar la mochila que llevaba, encontraron una botella plástica con líquido combustible, dos botellas de vidrio vacías, un celular, un trozo de tela, y dos notas amenazantes dirigidas hacia el Ministro de Justicia y Seguridad de Santa Fe Pablo Cococcioni.

Según se desprendió de la investigación, Hoyos fue utilizado para dejar mensajes intimidantes en nombre de presos de alto perfil, misma situación en la que se encontraban los otros dos adolescentes que lo acompañaban. Los tres, constataron los investigadores, vivían en un orfanato.