El juez federal de Reconquista, Aldo Alurralde, analizó este jueves los recientes operativos que derivaron en el secuestro de dos avionetas con importantes cargamentos de cocaína en la provincia de Santa Fe. Tras los episodios registrados en el norte provincial y en jurisdicción de Villa Eloísa, a unos 100 kilómetros de Rosario, el magistrado remarcó que el transporte es el principal eslabón a atacar de las organizaciones criminales por la oportunidad que da, reclamó mayores controles de prevención y expuso la crítica situación del Poder judicial al revelar que debe comandar tres juzgados diferentes al mismo tiempo.
Por segunda semana consecutiva, un avión con una gran cantidad de estupefacientes aterrizó en territorio santafesino. El primer caso ocurrió a principios de mayo en Vera, con el secuestro de 442 kilos, mientras que en las últimas horas la Gendarmería interceptó otra aeronave en Villa Eloísa con 321 kilos.
En este marco, Alurralde, que ya fue designado y asumirá en unos meses como juez de la Corte Suprema de Santa Fe, destacó la importancia de concentrar los esfuerzos estatales en las vías de ingreso. "Por suerte el narcotráfico tiene un punto débil que es justamente el transporte", señaló el juez.
El magistrado, en su diálogo con el programa Radiópolis (Radio 2), abordó luego la problemática del control del espacio aéreo nacional y la recurrente discusión sobre una eventual ley de derribo de aeronaves irregulares. Para Alurralde, cualquier iniciativa legislativa resulta inaplicable sin una inversión tecnológica adecuada en el territorio.
"Una ley de derribo exige también una logística necesaria, una radarización. Mire yo la experiencia que tengo con los radares: me llegaron dos informes de la brigada aérea de Reconquista de un vuelo no identificado, pero ¿sabe cuál es el detalle? Me llegó una semana después", cuestionó con dureza.
A su vez, advirtió sobre la dinámica operativa de las bandas actuales y desestimó la idea de que exista un único jefe narco invisible. Según el funcionario, los grupos criminales operan de manera colaborativa e interconectada. "No encuentran límites provinciales ni por ser un delito transfronterizo tampoco encuentran fronteras", explicó. Al mismo tiempo, instó al gobierno nacional y a la Provincia a desarrollar políticas de prevención social: "La oferta siempre va siguiendo la demanda. Entonces, acá hay que atacar no solo la oferta, sino también la demanda y eso es también el deber del Estado".
Alurralde dejó en evidencia las severas deficiencias estructurales de la Justicia federal en el interior de Santa Fe, al confirmar que, por falta de nombramientos, debe subrogar despachos que lo obligan a vivir temporalmente en su lugar de trabajo.
"Hoy mi realidad son tres juzgados a cargo: Reconquista, Rafaela y el juzgado dos de Santa Fe", enumeró. Y lamentó las consecuencias directas que este cuello de botella genera en la ciudadanía.



