Una insólita situación ocurrió este martes en el Centro de Justicia Penal. El juicio a Jonatan Ezequiel “Peco” Almada (34), uno de los presuntos cabecillas de la célula de Los Monos que operó en la zona noroeste de Rosario, se suspendió tras siete jornadas de debate porque recién ahora recusaron a una jueza que integra el tribunal. Se trata de Lorena Aronne, que ya se apartó del trámite. Por lo tanto, todo se deberá reprogramar nuevamente y, probablemente, deberán declarar de vuelta los testigos, policías y peritos que participaron durante la producción de la prueba.

De acuerdo a los datos recolectados por Rosario3, la defensa pública de Almada adelantó el pasado lunes que iba a recusar a Aronne porque había tomado conocimiento del legajo a partir de haber participado en uno de los varios juicios abreviados por los que ya fueron condenados miembros de la célula de Los Monos. Este martes, a la hora de comenzar el debate, la mencionada jueza informó que se inhibía de continuar.

La suspensión del juicio implica que todo el trámite deberá ser reprogramado, con lo que significa gestionar la reserva de una sala judicial por una determinada cantidad de días, personal abocado únicamente al juzgamiento, más las citaciones a los testigos, que algunos ya se presentaron a brindar declaración y deberán hacerlo nuevamente.

Al mismo tiempo, esto abre un interrogante: ¿La Oficina de Gestión Judicial, que se encarga de la selección de jueces para las audiencias, desconocía que Aronne había tenido intervención en el legajo? En ese caso, ya que los errores pueden ocurrir, cabe hacer otra pregunta, que es si la defensa se enteró de esto siete días después de iniciado el juicio, ya que durante todo el derrotero de la causa no se exhibió disconformidad alguna respecto de quien integra el tribunal pluripersonal junto con Paola Aguirre y Lisandro Artacho.

Almada afronta un pedido de 40 años de prisión por estar sindicado como uno de los organizadores de la subestructura de Los Monos en los barrios Industrial, Ludueña y Empalme Graneros, quien a su vez contó con asistencia permanente de su núcleo familiar y de otras personas de su círculo más cercano.

El fiscal Pablo Socca, a cargo de la acusación, remarcó que en el legajo ya fueron condenadas 36 personas que integraron la banda, entre ellas, cinco expolicías. Agregó que “Peco” aceptó un juicio abreviado en septiembre de 2025 en el fuero federal por venta de droga, por lo que ya purga una sentencia a 6 años de prisión efectiva.

De acuerdo a la teoría del caso, el imputado ocupaba una posición jerárquica dentro de la organización –fundada en julio de 2021 por el recluso de Los Monos Matías César, en coordinación con otros dos internos de Piñero que vivían en Ludueña, Andy Benítez y Julián Aguirre–, por encima de los eslabones más bajos, y participó de “casi todas” las actividades ilícitas investigadas.

En el juicio también se iban a valorar otros cinco hechos por los que está imputado el presunto cabecilla de la célula que disputó a tiros el territorio contra la organización que respondía a Esteban Lindor Alvarado bajo las órdenes del preso Francisco Riquelme –ya condenado a perpetua este año–.

Uno de los episodios es la seguidilla de intimidaciones a un vecino en julio de 2021 porque había denunciado ante la Policía un búnker que regenteaban sobre la zona de Solís al 300. El domicilio del hombre llegó a ser baleado tres veces en diez días, y en una de esas balaceras sufrió heridas graves.

Otro caso fue en mayo de 2022, cuando logró, mediante extorsiones, sacarle el auto –un Fiesta One Max gris– y 100 mil pesos a un vecino que firmó el 08 bajo amenaza de muerte. El vehículo y su correspondiente llave fueron hallados en el domicilio familiar de Almada, en French al 1300.

Además, “Peco” está sindicado de haber organizado un ataque a tiros ocurrido el 1º de agosto de 2022 contra una vivienda de San Lorenzo y Felipe Moré. El fiscal afirmó que proveyó el auto al gatillero, supervisó la realización y ordenó el lugar en el que debían esconder las armas utilizadas.

Fue Almada también quien estuvo detrás de los panfletos que buscaron intimidar al Ministerio Público de la Acusación, que fueron arrojados en distintos puntos de Rosario el 31 de agosto, 1º y 2 de septiembre, todo de 2022.

El último hecho fue el secuestro de una pistola calibre 9 milímetros, con cargadores y cartuchos del mismo calibre, en el allanamiento que se hizo en su casa de French al 1300, donde también se incautó una máquina de contar billetes y un cuaderno con anotaciones relacionadas con la venta de droga.

Quedó afuera de este juicio una acusación por haber participado en un asesinato en mayo de 2022 en Felipe Moré y Juan José Paso, hecho por el que fue imputado recién en mayo de este año.