La Justicia de Rafaela condenó a 10 años de prisión a María Silvina Asís, ex jefa de la Comisaría 6ª de Frontera, en el marco de una causa que investigó una red de corrupción policial que operó en distintas dependencias de esa localidad santafesina y de Josefina. La fiscalía había solicitado una condena de 12 años de cárcel. 

Según reportó La Voz de San Justo, la fiscalía sostuvo que la ex jefa policial integró una organización conformada por efectivos que, aprovechando sus cargos y recursos estatales, habrían cometido diversos delitos entre septiembre de 2020 y febrero de 2022.

Entre las calificaciones penales que este jueves refrendó el fallo de la jueza Cecilia Alamo figuraron asociación ilícita, apremios ilegales, privación ilegítima de la libertad, falsedad ideológica de documento público, incumplimiento de los deberes de funcionario público, exacciones ilegales y encubrimiento agravado.

Según los voceros judiciales, la causa se construyó a partir de escuchas telefónicas, denuncias, testimonios y registros audiovisuales. Según la acusación, la estructura también estaba integrada por el ex jefe de Inspección Gastón Eletti y el agente de la Brigada Motorizada Juan Manuel Villafañe, quienes previamente reconocieron su participación en los hechos y fueron condenados mediante juicios abreviados a 7 y 3 años de prisión, respectivamente.

Durante el proceso, la Fiscalía sostuvo que la organización actuó de manera habitual y continua, utilizando la función policial para cometer distintos delitos y favorecer situaciones de impunidad.

El caso se convirtió en un emblema de corrupción institucional y expuso el funcionamiento de una estructura delictiva de uniforme policial en Frontera, donde el negocio de la droga se dirime con una violencia inusitada para una ciudad de poco menos de 10 mil habitantes.

La investigación penal, llevada adelante originalmente por la fiscal Gabriela Lema, determinó que entre el 21 de septiembre de 2020 y el 1º de febrero de 2022 las dependencias policiales de Frontera y Josefina funcionaron prácticamente como una organización delictiva paralela.

Para la teoría del Ministerio Público de la Acusación, la estructura estaba organizada de manera vertical por Gastón Eletti y María Silvina Asís. Aprovechándose de las facultades, el poder y los cargos que ostentaban, ambos jefes "organizaron y direccionaron recursos públicos bajo su administración para montar la empresa delictiva".

La red de corrupción contaba además con la complicidad operativa de Villafañe y de otros diez oficiales y suboficiales que prestaban servicios en la Comisaría 6ª, la Subcomisaría 8ª de Josefina y el Destacamento 6º de barrio Acapulco, en jurisdicción de Josefina.

La fiscalía describió la maniobra desplegada por los jefes policiales, que encubrían a sectores ligados a la delincuencia a cambio de dinero.

"Esto genera que la persona que está individualizada por el personal policial, que tiene la obligación de perseguirla penalmente, siga en libertad y puede que cometa más hechos. Eso provoca, indefectiblemente, que haya mayor inseguridad, afectando a los ciudadanos", dijo la fiscal Lema al explicar cómo los jefes cobijaban la impunidad a cambio de dádivas o coimas.

Entre los hechos más graves también se investigó la detención de un periodista de San Francisco –localidad cordobesa lindera a Frontera– ocurrida en septiembre de 2020, durante la cobertura de una manifestación frente a la comisaría de Frontera, episodio que fue incorporado como uno de los puntos centrales de la investigación, detalló el portal Radio Estación.