Si alguien pensaba que el debate presidencial iba a ser un amable intercambio de ideas quedó desmentido al minuto, cuando Alberto Fernández (Frente de todos), en su presentación recordó que hace cuatro años hubo otro debate en el que “alguien mintió mucho”, en referencia al presidente Mauricio Macri (Juntos por el cambio). “El que dijo la verdad está sentado en primera fila”, sumó. Hablaba de Daniel Scioli, a quien él invitó especialmente. “Vengo a decirles la verdad”, agregó.

Antes, Macri se había presentado con tono relajado. “Hemos resuelto problemas que arrastramos durante décadas. Estoy acá para pedirles que sigamos trabajando juntos”, dijo y sumó que en Buenos Aires logró “lo que parecía imposible” con muchos años. “Lo mismo vamos a lograr a nivel nacional”, enfatizó.

Entre los otros candidatos, Nicolás del Caño (FIT) cuestionó al presidente “por la situación terrible” que nos deja, Juan José Gómez Centurión (Frente Nos) invocó a Dios y levantó la bandera antiaborto, José Luis Espert (Unite) dijo defender "las ideas de la libertad" y Roberto Lavagna (Consenso federal) advirtió que atravesamos una situación crítica similar a la de 2001.

Cuatro ejes

En el bloque de Relaciones internacionales, hubo cruces por la crisis en Venezuela. El presidente calificó de “dictador” a Nicolás Maduro y aseguró que “la neutralidad es avalar a la dictadura”. El candidato del Frente de Todos acusó a Macri de querer romper relaciones y advirtió: “Espero que ningún soldado argentino termine en tierra venezolana”

El debate siguió bien picante a la hora de hablar de economía. Fernández y Macri se cuestionaron mutuamente en un tema que levantó la temperatura. Espert y Gómez Centurión apuntaron contra la corporación política.

Derechos humanos, diversidad y género fue el bloque más disperso y con expresiones extremas: convivieron temas muy densos y complejos como el aborto, la igualdad de género, los femicidios, el terrorismo de Estado y el hambre, entre otros. Fue, además, el único momento que generó una imagen distinta, cuando Nicolás Del Caño levantó un pañuelo verde atado a una de sus muñecas.

En el cuarto tema, Educación y Salud, llegó el tiempo de las chicanas. Macri se preguntó si Axel Kicilliof va a poner una "narcocapacitación" en provincia de Buenos Aires y Fernández lo atacó: "Para los usureros todo, para la genta nada". En las redes sociales se cuestionó un error del jefe de Estado, cuando dijo que el Pami "es una empresa" y no una obra social.

Cierre con grieta

Después de dos horas de debate en la ciudad de Santa Fe, los candidatos tuvieron su último minuto de cierre y el concepto de la grieta marcó ese balance final.

“El kirchnerismo no cambió”, dijo Macri sobre los supuestos modos compartidos de los Fernández (Alberto y Cristina).

“Dos mil puntos puntos de riesgo país y habla de la vuelta al mundo, qué raro lo que dice el presidente”, respondió el candidato del Frente de Todos.

Espert aprovechó el momento histórico que le tocó (el de cerrar el primer debate presidencial obligatorio por ley) y buscó colarse en lo que denominó la “falsa grieta”.

El primer debate pasó, con más cruces de lo esperado, sobre todo entre los dos candidatos principales. Falta la segunda parte, dentro de una semana, el domingo 20 en Buenos Aires. Será a una semana de las elecciones generales del 27 de octubre.

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