Los comicios municipales de Marcos Juárez, en el sudeste cordobés, es el punto de partida del año electoral que desemboca en la elección presidencial. Es más, en 2014 fue el punto de partida de Juntos por el Cambio que llevó al año siguiente a Mauricio Macri a la Casa Rosada. Este año, un candidato de perfil local en alianza con el peronismo cercano al gobernador Martín Llaryora se impuso con el 46 por ciento de los votos. Se trata de Germán Font (36 años), ingeniero agrónomo, e hijo de productores agropecuarios.

Font fue dirigente de la Federación Agraria Argentina, tanto del grupo joven como del consejo directivo de la entidad, y también trabajó en el Ministerio de la Producción provincial. Y llegó como el candidato de un espacio (Generación MJ) donde aglutinó referentes de la comunidad local y también al peronismo local. El domingo pasado se impuso claramente en las urnas.

En un mano a mano con Rosario3 dio cuenta de la realidad y los desafíos de la gestión municipal: ve al tema del empleo como prioridad frente a los puestos de trabajo que se perdieron en la zona. Fue crítico de la gestión del presidente Javier Milei aunque prometió gestionar programas para su comunidad. Es conocido de la dirigencia santafesina y resaltó el Modelo Funes en materia de centro de monitoreo para la seguridad y el perfil productivo del municipio administrado por Roly Santacroce.

–¿El del domingo pasado es un triunfo local o es el comienzo de un cambio?
–Es una elección local, que puede tener lecturas de analistas si se puede replicar en otros niveles. Pero es el resultado de una elección local después de una campaña donde logramos que se discutan los problemas de Marcos Juárez. Anteriormente se provincializaba o nacionalizaba la elección con una discusión entre funcionarios de alto rango que venían con temas provinciales o nacionales y se olvidaban los temas de la localidad. Ahora fue distinto, los siete candidatos representamos a espacios con sellos locales. Es más el peronismo jugó dentro de una alianza local, más amplia, y donde hemos convocado a personas que querían trabajar por la ciudad. 

–¿Hasta dónde el empleo es una de las preocupaciones de los vecinos de Marcos Juárez?
–Vengo del sector agropecuario y te cuento que no está complicada la producción primaria; hay trabajo y hubo cosecha record en acopios. La falta de empleo tiene que ver con la sociedad en general y muy compleja en el sector industrial. No se han abierto nuevas industrias, no hay desarrollo de parques industriales, hay empresas con despidos importantes que afectan mucho a la zona _no sólo Metalfor_ te dejan 150 o 200 personas sin empleo y eso afecta incluso a los tercerizados. Hay pymes y comercios que bajaron la cantidad de empleos y por goteo, a raíz de diferentes cuestiones. Cuando caminas la calle el principal problema que te cuenta el vecino es el empleo y no quiere planes ni que le regalen nada sino trabajar.

–¿Se puede generar empleo desde el Estado local?
–La municipalidad no puede generar empleo por decreto. Puede brindar herramientas para sostener el actual empleo con gestiones ante ministerios, bancos o CFI cuyo objetivo es que las empresas puedan sostenerse y seguir en pie o reconvertirse. Y también armar un modelo de desarrollo donde puedan venir más empresas. Hay firmas que se nos van a Roca o Leones porque tienen promociones, hoy los terrenos en localidades vecinas son más baratos, financiados, y sin tasa de industria a cambio de contratar empleo local. Marcos Juárez tiene que hacer ordenanzas y hacer promociones para la erradicación de nuevas industrias y el intendente se tiene que mover para que vengan empleos. Hasta ahora la ciudad no tuvo una política de desarrollo productivo durante los últimos años.

–¿Los ciudadanos empiezan a elegir perfiles como el tuyo para gobernar sus ciudades?, ¿cambian los perfiles de los nuevos gobernantes?
-Hemos hecho lo que se debería haber hecho siempre, una campaña con propuestas cerca de la gente, sin consignas populares y masivas, recorrer, caminar y escuchar al vecino. Los perfiles de los gobernantes a elegir tendrán que ver con la idiosincrasia local. La gente necesita caras nuevas, expectativas diferentes, que tengan ganas de hacer las cosas. Acá estábamos acostumbrados al no se puede porque no había plata, la primera respuesta era que no podía. Faltaban ganas de hacer las cosas. Somos un equipo nuevo, joven, con caras nuevas, gente con experiencias en cooperativas, cargos gerenciales o en un comercio o industria. Hay gente que no venía de la política, lo único que tenemos en común es que queríamos hacer algo nuevo y diferente. Hay que dejar de poner personas por amiguismo, hace falta gente idónea y capacitada para ocupar los lugares y desarrollar programas en cada área. 

–Con un discurso así también llegó Milei, ¿Cómo te llevas con el modelo del Presidente?
–Con Milei la gente vio algo nuevo y disruptivo. Creo en la política para resolver los problemas, la buena política en conjunto con las instituciones y los vecinos, la política con institucionalidad. En eso discrepo con Milei, que ataca a la institucionalidad. Creo en el diálogo, soy un convencido del conjunto a través de las instituciones podemos para mejorar las condiciones de vida. Había que acomodar la macro (economía) que venía desordenada, pero eso se hace con la gente adentro. Hoy me parece que la falta de empleo y que la gente no llega con la plata a fin de mes tiene que ver con un gobierno nacional que afectó a las clases media y baja.

–¿De qué manera vas a encarar la relación desde la intendencia con el gobierno nacional?
-Creo en las instituciones y voy a gestionar con Nación. Voy a ir a tocar la puerta parar resolver cuestiones de la producción, la exportación o lo que fuera necesario. Hace cuatro meses cerró una clínica privada que atendía a unos 5 mil afiliados del Pami en el segundo y tercer nivel de complejidad. Ahora tienen que ir a atenderse a Villa María a 120 kilómetros y es una complicación para la familia y los jubilados. Si bien el gobernador dispuso ampliar la capacidad de terapia intensiva en el hospital está al borde del colapso porque el 70 por ciento de los afiliados va a atenderse al hospital.

–¿Cuál es tu relación con el peronismo?
-No he hablado con, vi que algunos han intentado sumarse. Esto fue un acuerdo con el peronismo local. La alianza ni siquiera tenía el sello del peronismo, sí trabajo con todo el PJ local. Este acuerdo tiene que ver más con el armado de (el gobernador cordobés Martín) Llaryora donde se suman personas sin pedirle identificación ideológica. Esto nos permitió discutir proyectos y propuestas sin meternos en cuestiones políticas partidarias. 

–¿Tienes vínculo con el gobernador de Santa Fe o el intendente de Rosario?
-He estado mucho en contacto por mi paso por Federación Agraria, los conozco personalmente y tengo buena relación con ellos como así también con el senador departamental (San Martín) Esteban Motta. Tengo buena relación con (el intendente de Funes) Roly Santacroce también.

–¿Qué te une con Santacroce?
-Cuando armamos nuestra propuesta vimos el modelo de desarrollo y crecimiento de Funes en materia de pavimentación, parque industrial y centro de monitoreo, entre otros. Hemos hecho contacto con Roly y vino a Marcos Juárez a una charla con industriales y comerciantes. Todos los modelos que funcionan cuyas ciudades crecen, hay valorarlos y tomarlos como experiencias positivas. El sistema de monitoreo nos sorprendió totalmente con 600 cámaras con Inteligencia Artificial para la detección de rostros y lectura de patentes que permitió bajar el índice de delito en un 80 por ciento. Vamos a implementar a nivel municipal un sistema muy parecido a Funes.

–¿Es el tiempo de los intendentes?
–Los intendentes van a tomar relevancia y van a tener un rol diferente en cómo gestionar la política. Hoy el gobierno nacional se ha desentendido, no se preocupa y le ha dejado en manos a los intendentes y gobernadores mucho de la gestión de lo público.

–¿Qué traes a la gestión pública de tu experiencia y formación en el sector agropecuario?
-Dos cosas. Mi participación en la Federación Agraria, tanto en las juventudes como cuando me eligieron director en el consejo directivo central, fue una escuela. Y mi experiencia en gestionar y resolver problemas cuando me invitó Sergio Busso para participar del ministerio de la Producción de Córdoba.