El viernes, cuando Diego Maciel jure como ministro de la Corte Suprema de Santa Fe, pasará a la historia la vieja mayoría de jueces que, bajo el liderazgo de Rafael Gutiérrez y Roberto Falistocco, dominaron el Poder Judicial en el último cuarto de siglo.

Esperancino, de cuna radical y prohijado en el grupo político del exvicegobernador Carlos Fascendini, a Maciel le toca ser la bisagra de una historia que lo excede, pero de la que termina siendo un protagonista clave, en tanto renovar la Corte y vencer las resistencias que anidaban en su interior fue un objetivo político de la primera hora del gobernador Pullaro.

Maciel es el cuarto ministro que asume como parte del recambio. En 2025 fue el turno de Margarita Zabalza, Jorge Baclini y Rubén Weder. Este último, promovido por el sector del peronismo que lidera el exgobernador Omar Perotti, se alineó con Rafael Gutiérrez y su voto fue determinante para declarar inconstitucional el tope de haberes jubilatorios de la provincia, que mayormente beneficia a magistrados retirados.

Por lo tanto, ahora sí se consolida una nueva mayoría con la llegada de Maciel, que se sumará a Zabalza, Baclini y Erbetta, el único de los jueces con antigüedad que continuará hasta cumplir los 75 años. Una nueva mayoría que será más amplia a partir de diciembre, cuando Falistocco y Gutiérrez dejen su lugar a Aldo Alurralde y Jorgelina Gengini.

Por lo pronto, el conflicto que un sector de la vieja Corte desató en su intento de expulsar al Ministerio Público Fiscal del nuevo edificio judicial de Santa Fe está muy cerca de resolverse. Se hizo de la forma en que debió hacerse desde el primer día: no con malas artes y a escondidas de los propios ministros de la Corte, del MPA y del Servicio Público Provincial de la Defensa Penal, sino en una mesa de negociación.

La Corte comandada por Rafael Gutiérrez es parte del viejo orden que Unidos vino a reemplazar. ¿Será mejor esta Corte que la que se está yendo? ¿Podrá evitar ser una impávida observadora mientras a sus pies desfila el cortejo fúnebre de las causas de corrupción política prescriptas por el paso del tiempo? ¿Cumplirá el rol reformador que, en su condición de gobierno del Poder Judicial, le viene reclamando la política? ¿Podrá conservar independencia sin devenir en una corporación que cuida privilegios y ventajas? ¿Sabrá conservar las fortalezas que la hacen diferente, para bien, de la Justicia federal?

Su desafío es poner al Poder Judicial en la nueva era que consolidó definitivamente la Constitución de 2025 y que había comenzado a bosquejarse en los últimos años a través de leyes que la precedieron. Una era signada por la inmediatez, la oralidad, la separación definitiva del Ministerio Público Fiscal, la centralidad de las víctimas, el cambio funcional de jueces y juezas, el reemplazo de la organización burocrática y la demanda de un vínculo diferente con la sociedad.

Las palancas del poder

Para Unidos, la vieja mayoría de la Corte, además de ser un obstáculo para “la modernización del Poder Judicial”, era una potencial traba y un condicionamiento para las políticas de gobierno de Pullaro. El ingreso formal de Maciel remueve definitivamente esa barrera.

A meses de cumplir tres años en el gobierno, el esquema de poder que lidera Pullaro gobierna con la certeza de que casi todas las palancas que accionan el poder administrativo y político del aparato institucional santafesino ya están bajo coordinación o control propio. En algunos casos tuvo que batallar; en otros, sedujo; en otros, invirtió capital político, y de otros supo leer sus necesidades.

La vieja mayoría de la Corte fue una de las que resistió hasta último momento. Consiguió apurar el trámite y, con un fallo ajustado, declaró inconstitucional el tope en los haberes jubilatorios que mayormente cobran magistrados retirados. Los jueces tenían otras opciones, como enviar el trámite al fuero contencioso administrativo, tal como planteó el fallo de minoría, pero eligieron asegurar haberes millonarios para un centenar de jubilados, mayormente exmagistrados, en un contexto de sistema previsional deficitario.

Unidos es una coalición que encontró un líder en Pullaro, pero que tiene una vida interna muy diversa, con un partido como la UCR que lidera sobre el resto, pero donde conviven factores de poder internos que hacen valer sus propios intereses y los intereses que representan, ya sea como partidos, legisladores, intendentes o espacios internos.

Un ejemplo es el Código Electoral aprobado el jueves pasado. Unidos consiguió una ley que le permite echar mano a distintas herramientas según el escenario electoral que se le presente en 2027, pero no a costa de perjudicar o quitarle posibilidades al grueso del arco opositor. Ahí estuvo la clave para haber sacado un código de 297 artículos con un respaldo legislativo abrumador: 43 a 4 en Diputados y 19 a 0 en el Senado.

El debate dentro de Unidos fue arduo para hacer encajar los intereses de las partes. La fusión de listas de ejecutivos y legislativos, la boleta única exclusiva en la categoría senadores y la posibilidad de que en las Paso compitan candidatos y candidatas a la vicegobernación son marcas que esas pulseadas dejaron en la letra de la ley.

Santa Fe arrastraba un desorden normativo en materia electoral que en el pasado generó distintas polémicas. Algunas de ellas fueron por los umbrales electorales requeridos, el voto de los menores de 16 a 18 años, la publicidad negativa en redes y los fondos de financiamiento de campañas. El nuevo Código deja atrás cuentas pendientes y acota a su mínima expresión el margen de interpretación de las reglas de juego.

El próximo paso es el cronograma electoral de 2027, del cual ya hay esquemas dando vueltas, aunque será en diciembre cuando se oficialice. La definición política es, teniendo en cuenta los márgenes que establece la Constitución, separarlo lo más posible de la elección nacional. Sería el 13 o el 27 de junio. Antes o después del Día de la Bandera.

Giuliano en carrera

Sin decir que es candidato a gobernador, Diego Giuliano puso un pie en la pista de la carrera electoral. El título de su libro, “La Santa Fe que viene”, no oculta la idea de que se convierta en un plan de gobierno.

Giuliano está en el Frente Renovador de Sergio Massa. No es el PJ, pero opera fuerte dentro de sus internas, tanto a nivel nacional como en la provincia. Massa pasó por Rosario para acompañar el lanzamiento. Le sirvió también a él como termómetro de su plan: que el peronismo vaya unificado, todos por adentro, provincia por provincia, de modo que llegue fortalecido a disputar la Presidencia. El exministro de Economía espera ser él el candidato que saque a Milei de la Casa Rosada.

La convocatoria que Giuliano consiguió fue notable. En la primera fila se sentaron casi todos los sectores del PJ y aliados, entre ellos Juan Monteverde y Caren Tepp, líderes de Ciudad Futura. La ausencia más notoria fue la del perottismo paladar negro. Sí estuvo el senador por Castellanos, Alcides Calvo, quien hace tiempo se mueve con autonomía del exgobernador.

¿Es Giuliano uno de los candidatos a gobernador que presentará el peronismo en las PASO? Imposible saberlo ahora. Pocos dirigentes podrían repetir la convocatoria que obtuvo. Quizás ninguno. Lo que no debe confundirse es presencia con adhesión a una candidatura que ni siquiera está lanzada. En el peronismo hoy todos ojean las cartas y hablan con todos. Escriben repartos de candidaturas y ensayan alianzas en mesas de arena que se lleva el viento. Por eso, en el auditorio del Ariston había intendentes de distintos grupos, como Pablo Corsalini, de Pérez; Roly Santacroce, de Funes; y Enri Vallejos, de Reconquista.

Una pintura de ese momento la dio la presencia en primera fila del senador Marcelo Lewandowski, quien horas antes había estado reunido, por segunda vez en una semana, con su ladero Miguel Rabbia y el diputado y operador perottista Marcos Corach. En ese encuentro se esbozó un esquema electoral con el rosarino como candidato a gobernador y Perotti a la cabeza de una lista de diputados. Ambos hablaron por teléfono durante el encuentro.

También dio el presente German Martínez, el nombre para la Gobernación que echo a andar La Corriente de Agustín Rossi. Y a su vez el senador Traferri y el presidente del partido, Guillermo Cornaglia. El Frente Renovador es parte de la alianza que conduce el PJ y en la que los senadores pisan fuerte. Giuliano es una alternativa posible, aunque ellos tienen jugada una ficha a que el empresario Federico Pucciarello deje las grandes ligas de los negocios vinculados a la energía verde y salte a la política. El exrugbier dice que en octubre tomará la decisión por sí o por no.

Rosario en el centro de la escena

Unidos mira con especial interés el futuro de Rosario. La ciudad cambió de clima, los Juegos Suramericanos serán una vidriera incomparable y este viernes se confirmó que fue seleccionada para los Juegos Panamericanos Juniors. Javkin festejó en Lima. Un porotazo que se anotó el gobierno municipal.

Provincia y ciudad se guardan una carta de gran impacto para cuando terminen los Juegos Suramericanos. Habrá anuncios sobre el tren metropolitano. ¿Fantasía o realidad? El dólar barato de Milei-Caputo es una ventana de oportunidad. Equipos técnicos trabajan en silencio, hablan con empresas y estudian opciones. La tecnología será la de los tranvías teledirigidos, que no usan rieles, lo que economiza la inversión en infraestructura vial y permite modificar los recorridos con mayor facilidad. Todo se maneja en reserva.

El tren, tranvía o premetro volverá a protagonizar la campaña electoral de la ciudad. La oposición también se sube. Juan Monteverde y Diego Giuliano viajaron a México para conocer experiencias e instalar el tema.

Oficialismo y oposición lo tienen en agenda. Más allá de lo que resulte, queda claro entre quienes disputan el poder político que la ciudad llegó al punto de tener que dar un salto, que las posibilidades del actual sistema están agotadas para los nuevos tiempos y que es necesario avanzar en calidad, tecnología y diseño urbano.

¿Javkin va a intentar un tercer tiempo en la ciudad o elegirá un candidato o candidata que lo represente? En el Palacio de los Leones ven una mejora constante en la consideración de la gestión, tanto en los sondeos como en la calle. Saben que tiene un piso de votos que hoy no tiene otro dirigente del espacio, pero, como es lógico, la duda está en el desgaste de los ocho años de gobierno.

El último mes del año tomaría la decisión. Hasta entonces será el centro de mil especulaciones. Javkin tiene la decisión dentro suyo. Nadie le pedirá que sea candidato ni nadie le negará el derecho a postularse.

Unidos ya tiene otros casilleros reservados. Federico Angelini, por el PRO, y un candidato o candidata del socialismo quieren estar en las Paso. María Eugenia Schmuck pretende ser la candidata de la UCR. Hace tiempo decidió jugar su propio destino, sin esperar bendiciones. Apretó el acelerador en las últimas semanas con agenda propia, que no necesariamente concuerda con la del Palacio de los Leones. La mirada sobre cómo devolverle vitalidad al centro de la ciudad es un caso. ¿Un anticipo de lo que puede ser la campaña?

Juan Monteverde y el resto de la oposición también estudian los movimientos de la Intendencia. ¿Va por un tercer tiempo o elige un candidato o candidata de la gestión?

La promesa de Santilli

Pullaro, el cordobés Llaryora y el entrerriano Rogelio Frigerio fueron juntos a la Casa Rosada a reunirse con el jefe de Gabinete, Diego Santilli. Fueron a buscar soluciones por incrementos impagables en un ítem de las facturas de energía eléctrica que recibieron las empresas de la Región Centro. Se llevaron una promesa.

Según fuentes consultadas por Rosario3, Santilli le prometió al trío un adelanto de coparticipación para que, con esos fondos —se habla de unos 80 mil millones de pesos, 30 mil millones para Santa Fe—, prorrateen los aumentos, de modo que el incremento que llegó de golpe se distribuya mes a mes a lo largo del año.

Santilli les pidió que los senadores de las tres provincias voten la ley de zona fría. En Santa Fe, la quita de subsidios afecta a la mitad sur de la provincia. El jefe de Gabinete argumentó que solo representará aumentos para quienes tienen ingresos equivalentes o superiores a tres canastas básicas. Pullaro le respondió que entiende la lógica del planteo, pero que, de todos modos, Santa Fe votará en contra en tanto y en cuanto el Gobierno no revise integralmente la política de subsidios, no por región sino a nivel nacional.