Uno de los temas más espinosos que la política santafesina deberá resolver en los primeros meses de este año es sancionar una reforma electoral, derivada de los cambios que produjo en materia de representación la reforma constitucional. El objetivo del gobernador Maximiliano Pullaro, según le dijo a Rosario3, es que la Legislatura sancione la ley respectiva en el primer cuatrimestre del año, con la idea de alejar el debate lo más posible del proceso electoral que se desarrollará en 2027.
Sin embargo, dentro del oficialista frente Unidos, con mayoría en ambas cámaras, no hay posturas unívocas sobre dos temas centrales: si se mantienen las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (Paso) y si se aplican reformas al sistema de boleta única.
Las conversaciones internas que en ese sentido se intentaron a fines de 2025 no sirvieron para acercar posiciones y se decidió postergar la discusión para principios de 2026.
“Se está estudiando. Primero se analiza en los bloques, en Unidos, y posteriormente lo vamos a charlar con el resto de los partidos”, fue la respuesta del gobernador a este medio.
El mandatario admitió, de todos modos, que se analiza cambiar el sistema actual de boleta única que rige para los comicios provinciales en Santa Fe, en el cual hay una papeleta por categoría.
La razón es que eso favorece que se voten opciones distintas en cada categoría, en un marco diferente al que había cuando se definió ese modelo: la nueva Constitución terminó con la mayoría automática de 28 sobre 50 que le correspondía a quien ganaba los comicios de Diputados, para ir a un sistema D’Hont puro. Por esta misma razón se estudia levantar el piso para poder tener representación, actualmente del 1,5 por ciento del padrón, como herramienta para evitar una atomización extrema.
Los modelos en análisis para el nuevo sistema de boleta única son dos: el cordobés y el nacional. Ambos integran en una sola papeleta todas las categorías y toda la oferta partidaria para ellas. Pero hay una diferencia de peso: en la provincia mediterránea hay un casillero que le permite al elector votar, si hace una cruz en ese espacio, a una misma lista en todas las categorías. Así, se favorece el sufragio por nóminas completas y se reduce el margen de lo que en los sistemas tradicionales se llamaba corte de boleta.
Dentro de Unidos hay sectores que piensan en un intermedio: que haya dos o tres boletas en lugar de las cinco actuales (gobernador, diputados, senador, intendente, concejales). La idea sería que gobernador y diputados vayan en una papeleta e intendentes y concejales en otra. Senadores podría ir en una tercera o bien integrada a la primera, que es la opción que desde el peronismo apoya Omar Perotti.
Si hay casillero para votar lista completa también está en discusión. En principio, eso le daría mayor poder a quienes van arriba, es decir los candidatos a gobernador –en Unidos Pullaro irá por la reelección– e intendente.
Lo que genera resistencia en sectores internos que prefieren restarle margen para el dedazo al gobernador o al intendente y pretenden una construcción más horizontal. Y que advierten sobre otro riesgo: que desde el entorno del mandatario se impulse eliminar las Paso, algo que no quiere el peronismo.
“Yo soy producto de las Paso también. Pero hay que estudiarlo todo”, dijo sin dar definiciones sobre el tema Pullaro.
Una fuente del socialismo –partido que tiene 14 diputados y un senador– prefirió ser prudente para no tensar el debate interno: “Nosotros no planteamos nada todavía. Lo que decimos es que todo cambio se debe realizar con amplísimo consenso. Y no retroceder en calidad democrática”.
—¿Qué sería no retroceder en calidad democrática?_, repreguntó Rosario3.
—Santa Fe fue pionera en Las Paso y fue pionera en la boleta única a nivel nacional. Las dos cosas supusieron mayor transparencia, más participación, menos dedo y más poder en el voto popular. Bueno, esos son los criterios: a profundizar ese camino, no retroceder en eso.
La tensión en el oficialismo pareciera pasar por un dilema: privilegiar la gobernabilidad aun sin la mayoría automática o la calidad democrática.
La aspiración de un “consenso amplísimo” supondría el respaldo de al menos parte del peronismo, como ocurrió con la ley de necesidad de la reforma constitucional y la propia discusión del texto de la Carta Magna en la Convención. Aunque en este caso a Unidos le alcanzaría con sus mayorías.
El perottismo es en principio el sector que aparece, dentro del PJ, como más cercano a las posturas del oficialismo: también propone levantar los pisos electorales que se necesita para ocupar una banca y unir boletas, entre ellas las de gobernador, diputado y senador.
Los representantes en la Cámara alta, un sector poderoso en Santa Fe y en el que suele haber acuerdo entre radicales y peronistas, resisten en cambio ir en la misma boleta que los candidatos a gobernador y diputado, pues entiende que eso, justamente, puede diluir parte de su poder en el territorio.
Para el resto del peronismo, en tanto, es fundamental conservar las Paso como herramienta para evitar fracturas en un panorama donde son muchas las tribus internas.



