Las hormonas no solo se producen en las glándulas endocrinas tradicionales, como la tiroides o el páncreas. Un nuevo estudio internacional publicado en la revista científica Science sugiere que muchas otras células del cuerpo humano también podrían generar señales hormonales. El hallazgo surge del primer “atlas celular hormonal” humano, elaborado por investigadores de la Universidad de Cambridge y el Wellcome Sanger Institute, en Reino Unido.
El trabajo analizó más de 14 millones de células y núcleos provenientes de 47 tejidos humanos. A través de técnicas avanzadas de análisis genético, los científicos estudiaron la actividad de 379 genes relacionados con hormonas y sus receptores, es decir, las estructuras celulares que reciben esas señales químicas.
El resultado fue la creación del llamado Hormone Cell Atlas, un mapa que permite observar cómo las células podrían comunicarse entre sí mediante hormonas en todo el organismo. Según los autores, este recurso no funciona solo como un catálogo celular, sino también como una nueva herramienta para entender cómo se coordinan procesos fundamentales del cuerpo y cómo esa comunicación puede alterarse en enfermedades endocrinas o metabólicas.
“Hasta ahora sabíamos qué células había en el cuerpo y cuáles eran sus posibles funciones. Este atlas va un paso más allá porque muestra cómo podrían comunicarse entre sí a través de hormonas”, explicó Sarah Teichmann, investigadora del Cambridge Stem Cell Institute y una de las directoras del estudio.
Para desarrollar el atlas, el equipo utilizó datos previos del Human Cell Atlas y técnicas de transcriptómica unicelular, que permiten estudiar la actividad genética célula por célula. A partir de eso, construyeron una base de datos con 162 hormonas y sus receptores, además de una herramienta informática llamada hormone2cell, diseñada para identificar qué células podrían producir y recibir señales hormonales.
Uno de los hallazgos más llamativos estuvo relacionado con el sistema inmunitario. Los investigadores detectaron que ciertas células vinculadas a la respuesta antiviral expresaban el gen de la secretina, una hormona históricamente asociada al intestino y a la digestión. Además, observaron que esta señal aumentaba durante infecciones virales, incluida la covid-19.
Aunque los especialistas aclararon que todavía se trata de resultados preliminares que deben confirmarse con más estudios, creen que estos descubrimientos podrían abrir nuevas líneas de investigación sobre el papel hormonal de células inmunitarias y vasculares, especialmente en procesos inflamatorios o metabólicos.
El estudio también puso el foco en el tejido adiposo. El atlas permitió analizar con gran detalle distintos tipos de células grasas y cómo cambia su actividad hormonal según factores como la obesidad, el sexo o el lugar del cuerpo donde se encuentra la grasa. Esto podría ayudar a comprender mejor cómo responde el organismo a las hormonas y qué ocurre cuando aparecen trastornos metabólicos.
Además, los investigadores utilizaron el atlas para estudiar posibles efectos de medicamentos utilizados contra la obesidad y la diabetes, como Ozempic y Mounjaro. El análisis detectó receptores hormonales en células cardíacas, lo que sugiere que algunos efectos de estos tratamientos podrían actuar directamente sobre el corazón y no solo a través de la pérdida de peso o del control de la glucosa.
Los autores consideran que el Hormone Cell Atlas podría convertirse en una herramienta clave para el desarrollo de futuras terapias hormonales y para mejorar la seguridad de medicamentos destinados a tratar obesidad, diabetes y otras enfermedades endocrinas. El atlas estará disponible públicamente para investigadores y profesionales de la salud de todo el mundo.
Fuente: SINC.



