Donald Trump anunció este martes que el gobierno de Estados Unidos prohibirá de manera oficial el uso del término "Inteligencia Artificial" (IA) en todos los documentos estatales pertinentes debido a su falta de precisión. El mandatario defiende como sustituto directo la denominación "SuperInteligencia" (SI) para referirse a los avances de esta industria en expansión.

La iniciativa retoma el planteo que el presidente expuso en septiembre ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), ámbito donde argumentó que la palabra "Artificial" transmite una idea errónea de falsedad sobre una herramienta que considera asombrosa. A través de una publicación en su plataforma Truth Social, el líder republicano cuestionó la persistencia de medios de comunicación en el empleo de las siglas tradicionales y anticipó una adopción generalizada de la nueva nomenclatura.

Durante esa misma presentación internacional, el mandatario reveló que transmitió la propuesta a su par chino, Xi Jinping, durante el encuentro bilateral que ambos sostuvieron en la Casa Blanca. De acuerdo con la versión del jefe de Estado norteamericano, el líder del gigante asiático mostró una recepción favorable hacia el cambio conceptual en el marco de las conversaciones sobre la competencia tecnológica global.

El cambio de terminología se enmarca en la postura de la administración estadounidense para impulsar el desarrollo tecnológico sin regulaciones internacionales que condicionen la soberanía de la industria local. Pese a las advertencias de diversos sectores sobre los impactos de estas herramientas en el mercado laboral y la sociedad, la Casa Blanca prioriza una narrativa de liderazgo estratégico frente a otras potencias del sector.