Marco Ruben tendrá un último baile. Esta vez sí. Se lo debía. Quería jugar nuevamente la Copa Libertadores con su "socio" Ángel Di María en el club de sus amores. Se quedó con las ganas en 2024. Y vuelve recargado en este 2026 para cumplir su sueño.
Su regreso (el quinto) comenzó a gestarse a principios de año cuando el propio goleador habló con los directivos y les comentó su intención de volver a ser parte del plantel. Pidió unos días para resolver cuestiones personales y, apenas pudiera, se sumaría a los entrenamientos. En ese mismo momento los directivos auriazules consultaron a Jorge Almirón sobre la posibilidad y el DT no lo dudó: "Tráiganlo ayer", dicen que respondió. Central lo inscribió aguardando el desenlace.
Así las cosas, con la anuencia del entrenador y sus asuntos personales ya resueltos, Marco decidió volver a los entrenamientos y ponerse a punto cuanto antes para estar a disposición del técnico.
¿Juega el clásico?
El goleador ya estuvo este sábado en el predio de Arroyo Seco y comenzó a moverse con sus nuevos compañeros. Durante su retiro (lleva 14 meses desde su último partido oficial), Marco nunca dejó de entrenarse. Situación que profundizó a partir enero cuando tomó la decisión del retorno. Ahora, hará un trabajo de adaptación de un par de semanas buscando ponerse a tono con el resto del plantel. A sus 39 años, y con un "físico privilegiado", quizás ya pueda integrar el banco de suplentes para ir sumando minutos en el clásico rosarino.
Marco, máximo artillero histórico auriazul con 106 goles en 5 etapas diferentes, buscará seguir agigantando su leyenda. Ahora con un Ángel al lado…¿podrá conseguirlo?



