La revancha del criador: mejores precios, más genética y una ganadería que ilusiona

Mauricio Zanutigh, presidente de la Cámara de Cabañas Santafesinas, analizó el presente de la ganadería argentina, destacó la recuperación de la actividad y detalló los factores determinantes para transformar el buen contexto en resultados productivos

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La ganadería argentina atraviesa una etapa de recuperación de precios y mayor previsibilidad, aunque las realidades productivas siguen siendo muy diferentes según la región. Así lo planteó Mauricio Zanutigh, presidente de la Cámara de Cabañas Santafesinas y titular de Cabaña "Montegrande", durante una entrevista con Ecos365, donde repasó la actualidad del sector y compartió la experiencia de su establecimiento ubicado en Pedro Gómez Cello, en el centro-norte de Santa Fe.

Desde un campo de 800 hectáreas y con un rodeo de 200 madres seleccionadas de la raza Braford, Zanutigh sostiene que la mejora de las condiciones económicas y comerciales abrió una ventana de oportunidades para la ganadería, aunque remarca que los resultados siguen dependiendo en gran medida de las decisiones que se toman dentro de cada establecimiento.

Hoy tenemos un contexto más favorable para todo el sector ganadero. La previsibilidad y la estabilidad son muy importantes para una actividad donde los ciclos productivos son largos. Nosotros necesitamos no menos de un año y medio para llevar un animal a la góndola y, en el caso de la genética, los resultados pueden demorarse varios años”, explicó.

Genética: la gran apuesta para acelerar el progreso

Uno de los pilares del planteo productivo de la cabaña es la incorporación de biotecnologías reproductivas. La utilización de fecundación in vitro y transferencia embrionaria permitió acelerar significativamente el mejoramiento genético del rodeo.

“Hoy de una madre promedio estamos obteniendo entre cinco y ocho crías por año, cuando antes eso era impensado. Incluso hay animales que pueden producir hasta veinte crías anuales mediante estas técnicas”, señaló.

Para Zanutigh, la construcción de un reproductor comienza mucho antes del nacimiento. La elección de los padres, la definición del biotipo buscado y la planificación nutricional forman parte de una estrategia que debe pensarse con varios años de anticipación.

“En la elección de los padres empieza a formarse el reproductor que recién veremos dentro de tres años. La genética es importante, pero también la nutrición y el manejo. Son decisiones que no pueden improvisarse”, afirmó.

Una ganadería que mejora, pero con realidades distintas

Si bien destacó la recuperación de los precios de la hacienda en dólares y una mejora general del negocio ganadero, Zanutigh advirtió que las condiciones climáticas siguen marcando diferencias profundas entre productores.

En su caso particular, la ubicación del establecimiento sobre la Ruta Nacional 11 y en una zona con menor riesgo de inundaciones le permitió atravesar los últimos años en mejores condiciones que otras regiones de la provincia.

“Yo no me puedo quejar. Pero hay productores de los Bajos Submeridionales y otras zonas de Santa Fe que hoy tienen caminos cortados o intransitables por el exceso de agua. El contexto comercial es bueno, pero el clima sigue siendo determinante”, sostuvo.

También recordó que, si bien el valor del novillo mostró una fuerte recuperación, muchos insumos y costos productivos acompañaron esa suba en dólares, por lo que la mejora de rentabilidad no siempre es lineal.

El desafío de mostrar el trabajo detrás de cada kilo de carne

Durante la entrevista, el dirigente también reflexionó sobre la necesidad de acercar al consumidor al proceso productivo y visibilizar el trabajo que existe detrás de cada animal.

Muchas veces ni siquiera quien comienza en la actividad imagina todo lo que implica criar un reproductor. Un ternero de exposición de seis meses tiene detrás más de un año de trabajo entre gestación, nacimiento, cuidados y manejo”, explicó.

En ese sentido, destacó que las redes sociales y las nuevas herramientas de comunicación permiten mostrar mejor cómo se produce carne en Argentina y ayudan a generar una mayor valoración del trabajo ganadero.

Un remate que refleja el crecimiento de la genética santafesina

Como presidente de la Cámara de Cabañas Santafesinas, Zanutigh también puso en valor el crecimiento que viene mostrando la entidad y el interés creciente por la genética bovina.

El próximo remate organizado junto a la Cooperativa Lehmann reunirá más de 160 reproductores provenientes de 32 cabañas, una cifra que refleja la consolidación del evento y el fortalecimiento del sector.

“Cuando empezamos éramos cerca de veinte cabañas. Hoy somos treinta y dos. Eso demuestra el crecimiento del trabajo que se viene realizando y el interés de los productores por invertir en genética”, destacó.

La subasta incluirá ejemplares de las razas Angus, Hereford, Brangus, Braford y Limangus, además de incorporar por primera vez reproductores Brahman, una raza que ganó presencia en distintas regiones debido a su adaptación a condiciones más exigentes.

Tranqueras adentro: planificación, genética y eficiencia

Más allá del buen momento que atraviesa la actividad, Zanutigh insistió en que las oportunidades solo pueden aprovecharse plenamente cuando existe un trabajo previo sostenido dentro de cada establecimiento.

La incorporación de tecnología reproductiva, la selección genética, la planificación nutricional y el manejo eficiente de los recursos aparecen como los principales factores que permiten transformar un escenario favorable en resultados concretos.

“La ganadería está dando señales positivas, pero sigue siendo una actividad donde hay que planificar a largo plazo. Lo que hacemos hoy recién lo vamos a ver reflejado dentro de varios años”, concluyó.

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