La economía argentina muestra señales que entusiasman a parte del mercado, pero todavía no alcanza para convencer a todos los grandes inversores. Esa es una de las principales conclusiones que dejó una ronda de reuniones de JP Morgan con fondos institucionales en Brasil.
El banco de inversión mantiene una visión favorable sobre los activos argentinos y considera que existe una brecha cada vez mayor entre la mejora de los fundamentos económicos y el comportamiento de los inversores.
Sin embargo, muchos fondos todavía prefieren esperar antes de aumentar su exposición a las acciones locales. El motivo principal no estaría relacionado con los avances económicos, sino con la incertidumbre política de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
JP Morgan sigue apostando por Argentina
A diferencia de buena parte de los inversores consultados, JP Morgan mantiene a Argentina dentro de sus mercados preferidos de la región.
El banco conserva una recomendación “Overweight”, la misma categoría que asigna a Chile y Perú. Colombia, en cambio, permanece con una recomendación “Underweight”.
La mirada positiva sobre Argentina se sostiene principalmente en tres factores: la implementación del programa económico, la acumulación de reservas y el crecimiento del flujo de inversiones de capital.
Según el relevamiento realizado por el banco, estos avances prácticamente no fueron cuestionados por los fondos con los que mantuvo reuniones.
El problema aparece cuando la discusión pasa de los fundamentos económicos a una pregunta concreta: ¿cuándo deberían esos avances comenzar a reflejarse en el precio de las acciones?
El gran freno: las elecciones de 2027
La cautela de los inversores tiene un componente principalmente político.
Aunque existe reconocimiento sobre la mejora de la economía y la evolución de la inflación, varios fondos consideran que todavía es demasiado pronto para incrementar sus posiciones en activos argentinos.
La expectativa es que el mercado pueda mantenerse relativamente lateral hasta que exista mayor claridad sobre la carrera presidencial de 2027.
Esto genera una situación particular: los inversores no necesariamente cuestionan la recuperación económica, pero sí dudan sobre cuánto de esa mejora está efectivamente asegurado hacia adelante.
En otras palabras, el riesgo político todavía pesa sobre las valuaciones y funciona como un límite para una mayor entrada de capitales.
El 1,5% que puede cambiar el escenario
Entre las variables que podrían modificar esa percepción aparece una cifra concreta: 1,5%.
JP Morgan proyecta que la inflación mensual podría ubicarse en torno a ese nivel durante el cuarto trimestre de 2026.
Para el banco, una continuidad de la desinflación, acompañada por una recuperación de la actividad económica impulsada por mayores inversiones, podría convertirse en un catalizador para las acciones argentinas.
La lógica es sencilla: si los precios continúan desacelerándose y la economía sostiene su recuperación, el mercado podría comenzar a considerar que la mejora tiene un carácter más estructural.
Ese escenario podría reducir parte de la incertidumbre que actualmente mantienen los inversores y generar una revalorización de los activos argentinos.
Galicia, la acción argentina que elige JP Morgan
Dentro del mercado local, JP Morgan tiene una preferencia definida: Grupo Financiero Galicia.
La entidad mantiene una recomendación “Overweight” sobre la compañía y la considera uno de los activos con mayor exposición a una mejora de la macroeconomía argentina.
La apuesta responde a la sensibilidad del sector financiero frente a una eventual recuperación económica.
Si la inflación continúa descendiendo y la actividad gana impulso, los bancos podrían encontrarse entre los principales beneficiados por un escenario de mayor estabilidad y crecimiento.
De todos modos, no todos los fondos consultados coinciden con la estrategia de JP Morgan.
Mientras algunos inversores también prefieren Galicia, otros consideran que el sector energético ofrece una mejor manera de capturar una eventual recuperación de la economía argentina.
Argentina perdió el puesto frente a otro mercado de la región
Otro dato llamativo del informe es que Argentina ya no concentra toda la atención de los inversores regionales.
Durante las reuniones realizadas por JP Morgan en San Pablo y Río de Janeiro, Chile apareció como el mercado más discutido, mientras que Argentina quedó en segundo lugar.
El interés por Chile está relacionado, entre otros factores, con los elevados precios del cobre, un proyecto de reconstrucción aprobado y las expectativas de nuevos flujos de inversión asociados al sistema previsional.
La comparación resulta relevante porque muestra que los fondos internacionales están mirando distintas alternativas dentro de América Latina y no necesariamente tienen a Argentina como primera opción.
La oportunidad está, pero los inversores todavía esperan
El escenario que describe JP Morgan deja una paradoja: Argentina puede estar mejorando más rápido que la percepción de los inversores.
Mientras el banco observa fundamentos económicos que podrían justificar una mayor exposición al mercado local, una parte de los grandes fondos continúa esperando señales adicionales.
La inflación será uno de los principales indicadores a seguir durante los próximos meses. Si la desinflación se consolida y la actividad económica mantiene su recuperación, el mercado podría comenzar a descontar un escenario más favorable antes de las elecciones de 2027.
Por ahora, sin embargo, los inversores parecen tener una condición para volver a entrar con mayor fuerza: necesitan comprobar que la mejora económica puede sostenerse más allá de los próximos meses.
Y esa espera explica por qué, pese a las señales positivas que destaca JP Morgan, las acciones argentinas todavía no lograron convertirse en una apuesta masiva entre los grandes fondos internacionales.

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