Megaproyecto en el aeropuerto de Rosario: inversiones privadas para crear un polo de congresos y convenciones

Santa Fe diseña un masterplan sobre tierras del aeropuerto para atraer capital privado y levantar un gran predio ferial, hotelería, comercios y servicios. Junto con Paséa, Fisherton Mall y el futuro tren, puede transformar el oeste rosarino. Lo que dejó el cóctel de la Bolsa. El paso de Milei

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Hay proyectos que, vistos individualmente, pueden parecer simplemente una nueva inversión inmobiliaria, una obra vial, un centro comercial o un predio para realizar exposiciones. Pero cuando empiezan a acumularse en pocos kilómetros cuadrados, la lectura cambia. Y eso es precisamente lo que empieza a ocurrir alrededor del Aeropuerto Internacional de Rosario.

El Gobierno de Santa Fe comenzó a trabajar sobre una iniciativa que, si logra atraer las inversiones privadas necesarias, puede terminar modificando completamente esa puerta de entrada a Rosario y, al mismo tiempo, saldar una de las grandes deudas de infraestructura que tiene la ciudad: contar con un predio ferial y de convenciones capaz de competir por grandes congresos, exposiciones y eventos nacionales e internacionales.

El proyecto es impulsado desde el Ministerio de Desarrollo Productivo que conduce Gustavo Puccini, junto con equipos del aeropuerto y otros organismos provinciales y municipales. La iniciativa también formó parte de las conversaciones que mantuvieron días atrás Puccini y el intendente Pablo Javkin.

Todavía hay que remarcar algo importante: no existe una licitación lanzada ni un proyecto ejecutivo cerrado. Lo que se está terminando de elaborar es un masterplan que permita ordenar las casi 500 hectáreas que tiene el aeropuerto, determinar qué actividades pueden desarrollarse y, posteriormente, salir a buscar capital privado.

Pero los primeros números muestran que no se está pensando precisamente en pequeño.

Un predio ferial mucho más grande

El corazón de la propuesta es el nuevo predio ferial. Una de las alternativas contempla tres pabellones de 6.780 metros cuadrados cada uno, es decir, 20.340 metros cuadrados cubiertos, de los cuales 12.600 m² estarían destinados específicamente a exposición y otros 7.740 m² a servicios. A eso se sumaría un estacionamiento de 20.500 metros cuadrados con capacidad para unas 500 dársenas.

La escala cambia bastante la discusión. Durante los últimos meses se había analizado la posibilidad de desarrollar un predio ferial dentro del Autódromo Juan Manuel Fangio. La idea no está necesariamente descartada, pero la alternativa del aeropuerto ganó volumen por varias razones: disponibilidad de tierras, cercanía inmediata con una terminal aérea y, sobre todo, la posibilidad de integrarlo a un desarrollo mucho mayor.

La apuesta política detrás del proyecto es bastante clara: Rosario puede captar muchos más congresos, convenciones, exposiciones empresarias y eventos de los que recibe actualmente, pero necesita infraestructura para hacerlo.

Y esa carencia comenzó a resultar más evidente a medida que la ciudad recuperó actividad turística, deportiva, cultural y corporativa.

La provincia viene realizando fuertes inversiones en infraestructura deportiva que quedarán como legado después de los grandes eventos internacionales. La pregunta que comenzó a hacerse el equipo de Desarrollo Productivo es por qué no aplicar una lógica parecida al turismo de reuniones y de negocios.

Porque un congreso no mueve solamente al organizador del evento. Mueve hoteles, gastronomía, taxis, aplicaciones de movilidad, vuelos, agencias, servicios técnicos, proveedores, comercios y entretenimiento. En definitiva, genera una pequeña economía alrededor de cada encuentro.

De un predio ferial a un nuevo distrito del aeropuerto

Pero quedarse solamente con los pabellones sería contar una parte de la historia. La provincia define directamente el proyecto como un “Nuevo Frente Territorial Aeropuerto + Nuevo Hub” y plantea una zonificación mucho más ambiciosa.

Allí aparecen un centro comercial, hotelería; un polo logístico; un hub de courier para el Mercosur; talleres y servicios aeroportuarios y hasta un sector destinado a aviación privada con plataforma ejecutiva y FBO. 

Uno de los conceptos más curiosos es precisamente el de crear una suerte de “barrio de aviones privados”, siguiendo modelos que existen en otros aeropuertos y con alguna referencia inevitable a San Fernando.

El capital deberá ser privado

Ahí aparece probablemente la cuestión más importante para que el masterplan abandone los renders y se convierta en realidad. La intención oficial es que buena parte de los emprendimientos sea desarrollada mediante inversión privada.

Y ya comenzaron algunos movimientos. Empresarios locales y de al menos uno de los principales grupos empresarios de la argentina consultados por Ecos365 reconocieron que existe interés local en analizar alternativas dentro del futuro desarrollo.

Pullaro, Puccini y Jakvin incluso mantuvieron contactos durante su reciente paso por Chile con personas relacionadas con grupos inversores que observan oportunidades vinculadas con infraestructura aeroportuaria.

No significa que las inversiones estén cerradas. Mucho menos. Pero sí que existe algo que cualquier proyecto de esta escala necesita antes de salir formalmente al mercado: interesados dispuestos a mirar los números.

El modelo, además, permitiría avanzar por etapas.

Paséa ya empezó a mover las piezas

Y acá aparece otra cuestión interesante. Mientras la provincia diseña qué hacer dentro de las tierras del aeropuerto, del otro lado ya comenzó otra transformación privada de gran escala. Paséa, desarrollado por Edeca y Pellegrinet, ocupa unas 1,7 hectáreas frente al aeropuerto y propone un complejo de usos mixtos con locales comerciales, gastronomía, entretenimiento, universidad, hotelería y más de 4.200 metros cuadrados destinados a espacios corporativos.

La primera etapa empieza a ser visible. Según el cronograma que manejan sus desarrolladores, entre febrero y marzo de 2027 deberían estar terminados alrededor de 600 espacios de estacionamiento. Posteriormente avanzaría el desarrollo comercial, con un horizonte de aproximadamente otro año o año y medio para nuevas etapas.

Y allí aparece una pregunta inevitable. ¿Hay mercado para dos hoteles prácticamente pegados? Todavía nadie tiene una respuesta definitiva.

Algunos empresarios consideran que sí, especialmente si el aeropuerto consigue aumentar vuelos, pasajeros y actividad corporativa. Otros creen que habrá que analizar cuidadosamente qué tipo de hotelería necesita cada proyecto para evitar una competencia innecesaria.

Pero el debate, en todo caso, muestra algo nuevo: hasta hace poco la discusión era cómo conseguir más vuelos para Rosario. Ahora comienza a discutirse qué inversiones inmobiliarias y comerciales pueden montarse alrededor de esos vuelos.

Fisherton Mall completa el triángulo

Hay que sumar otra pieza. Fisherton Mall también tiene proyectos de ampliación y, si las inversiones previstas terminan avanzando, se configuraría un corredor bastante particular: aeropuerto + nuevo predio ferial + Paséa + Fisherton Mall. Comercio, gastronomía, hotelería, oficinas, convenciones, entretenimiento y conectividad aérea concentrados prácticamente en un mismo sector.

El impacto excedería claramente los límites administrativos de Rosario. Funes forma parte natural de esa transformación y probablemente sea uno de sus principales beneficiarios. De hecho, buena parte del crecimiento inmobiliario y gastronómico de los últimos años ya viene expandiendo hacia el oeste el centro de gravedad económico de la región.

Y falta el tren

Existe una quinta pieza capaz de multiplicar el proyecto: el tren metropolitano. El esquema territorial elaborado para el aeropuerto contempla la conexión ferroviaria en el frente de la terminal . En las conversaciones oficiales ya aparecieron al menos tres o cuatro grupos interesados en analizar diferentes alternativas vinculadas con el proyecto ferroviario, entre actores locales y nacionales.

Si esa conexión finalmente se concreta, la ecuación cambia todavía más. Porque uno de los grandes problemas de cualquier centro de convenciones es mover miles de personas simultáneamente. Tener avión, autopista y ferrocarril prácticamente en un mismo nodo representaría una ventaja competitiva difícil de replicar en otras ciudades.

En lo inmediato, el martes vence el plazo de la licitación para ocupar nuevos locales dentro de la terminal. Los cánones rondan aproximadamente los $425.000 mensuales por local, una cifra que algunos operadores consideran competitiva frente a otros corredores comerciales.

Rosario también mira a Vaca Muerta

La conectividad corporativa empieza a generar otros movimientos bastante menos visibles. Un importante empresario rosarino ya tiene prácticamente preparada la contratación de un vuelo chárter para trasladar empresarios y ejecutivos desde Rosario hacia Neuquén durante la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, que se realizará entre el 19 y el 22 de octubre. La propuesta está abierta a los que se quieran sumar, promete que saldrá al costo y hasta puede haber alguna sorpresa para los que se sumen. Gana más atractivo aún porque para esa fecha Aeroparque está cerrado y pondrá a Ezeiza al borde del colapso.

El dato puede parecer anecdótico, pero no lo es. La relación económica entre Santa Fe y Vaca Muerta crece rápidamente. Metalúrgicas, constructoras, empresas de ingeniería, logística, servicios profesionales y proveedores rosarinos quieren capturar una porción de las inversiones energéticas.

La falta de una conexión aérea suficientemente ágil sigue siendo una barrera. Que empresarios estén dispuestos a contratar directamente un avión para resolverla muestra hasta qué punto existe demanda.

Los empresarios apoyan el rumbo, pero miran la actividad

Todo esto ocurre, paradójicamente, en un escenario económico bastante menos expansivo. El cóctel posterior al 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario dejó una fotografía interesante del humor empresario.

El respaldo al rumbo general del Gobierno de Javier Milei continúa siendo mayoritario, particularmente entre empresarios ligados al agro, los mercados y las finanzas. Pero el entusiasmo ya no es el mismo. Industriales, comerciantes y constructores hablan cada vez más de actividad, tasas, atraso cambiario, caída del consumo y aumento de la mora.

Y los últimos números ayudan a explicar esa preocupación. El EMAE de junio mejoró 0,8% mensual desestacionalizado, pero llegó de  spués de dos meses consecutivos de caída y quedó prácticamente en niveles similares a los de febrero de 2025. El segundo trimestre terminó 0,9% debajo del anterior.

Los datos vinculados con la demanda tampoco ayudan demasiado. Las importaciones medidas en cantidades retrocedieron 9% interanual en julio; el estimador de inversión de OJF cayó 2,6% trimestral durante el segundo trimestre y acumula una baja de 7,6% en el año.

Supermercados y shoppings también continuaron en terreno negativo. Scentia encontró un rebote mensual del consumo masivo de 4,2% en julio, aunque el dato debe tomarse con cautela por la estacionalidad asociada al medio aguinaldo. En la comparación interanual, que permite mirar mejor la tendencia, el consumo siguió cayendo 2,6% y acumula una baja cercana al 3% durante 2026.

Las tasas volvieron al centro de la escena

La otra preocupación es financiera. Después de algunos meses donde el costo del dinero parecía comenzar a acomodarse, las tasas volvieron a tensionarse producto de una política monetaria contractiva orientada a mantener bajo control el mercado cambiario.

En las mesas financieras rosarinas se siguieron esos movimientos con particular atención. No sólo porque encarecen el financiamiento privado. También porque pueden complicar las próximas renovaciones de deuda del Tesoro y retrasar decisiones de inversión.

La paradoja es que justamente esta semana había motivos para festejar en el Mercado Argentino de Valores (MAV). La nueva herramienta impulsada por Santa Fe para subsidiar tasas sobre cheques pyme despertó una demanda muy importante. Alrededor de 70 empresas ya estaban realizando procesos de certificación y en el mercado creen que los primeros $1.000 millones disponibles pueden consumirse rápidamente.

Si eso ocurre, nadie descarta que la provincia amplíe el fondeo.

El mercado de capitales empieza a meterse donde antes no estaba

Al mismo tiempo aparecen movimientos financieros que hace algunos años hubieran parecido extraños.

Banco Coinag avanzó con su apuesta por la tokenización y en el mercado se multiplican estructuras destinadas a financiar empresas y actividades que históricamente casi no utilizaban instrumentos bursátiles.

Adrián Tarallo anticipó que trabaja actualmente en tres nuevas obligaciones negociables y dos fideicomisos financieros vinculados con segmentos hasta ahora poco habituales dentro del mercado de capitales.

Es probablemente una de las transformaciones empresarias menos visibles de este momento. Con el crédito bancario caro y selectivo, cada vez más empresas están intentando construir su propia puerta de entrada al mercado.

ARCA sale a buscar los dólares escondidos

También empezó a moverse con mucha mayor intensidad el frente impositivo. ARCA está utilizando la información que recibe a través del Common Reporting Standard (CRS) para detectar patrimonios argentinos ocultos fuera del país.

La Dirección de Fiscalidad Internacional habría seleccionado alrededor de un centenar de casos considerados objetivos prioritarios, vinculados con grandes fortunas que presuntamente utilizaron trusts, fundaciones privadas, sociedades offshore y cadenas societarias para dificultar la identificación del verdadero propietario.

Durante las conversaciones empresarias en el cóctel de la Bolsa surgió repetidamente el nivel de presión que ARCA mantiene sobre compañías que ya están dentro del sistema formal. Embargos, intimaciones y reclamos impositivos aparecen en empresas que atraviesan problemas de caja.

“Están a full con la nueva versión de inocencia fiscal para que los que tienen un canuto lo blanqueen, pero aprietan a los que estamos ya tratando de mover la rueda”, resumió un industrial con negocios en diferentes sectores. 

La frase refleja una contradicción que comienza a ganar espacio. Los empresarios no cuestionan que se persiga la evasión. Reclaman que el organismo diferencie entre quien esconde patrimonio y quien, estando dentro del sistema, atraviesa una crisis financiera. 

Los textiles aparecen entre los más golpeados. Prácticamente todas las semanas surge alguna empresa del sector que solicita concurso preventivo, recibe embargos o directamente anuncia su cierre. En menor escala, situaciones similares aparecen en pequeñas metalúrgicas.

Para algunas empresas la discusión ya no pasa por cuánto invertir. Pasa por cómo sobrevivir hasta que llegue la recuperación.

Pullaro prepara infraestructura 2.0

Santa Fe, mientras tanto, pretende sostener la obra pública como una herramienta anticíclica. Maximiliano Pullaro adelantó en conversaciones con empresarios que, una vez finalizada buena parte de la actual tanda de proyectos, en febrero de 2027 pretende lanzar una segunda etapa del plan de infraestructura provincial.

La diferencia estaría en el criterio. Además de obras necesarias para mejorar competitividad, el próximo paquete buscaría privilegiar proyectos intensivos en empleo, entre ellos edificios escolares y otras construcciones capaces de movilizar rápidamente mano de obra.

Actualmente, según cifras provinciales, alrededor de 40.000 personas trabajan directa o indirectamente vinculadas con las distintas obras de infraestructura en ejecución.

La pregunta inevitable es si habrá recursos suficientes para sostener ese ritmo.

Nación, Santa Fe y una relación que mejoró

La relación política entre Nación y Provincia atraviesa, curiosamente, uno de sus momentos de mayor pragmatismo. Persisten diferencias importantes y Santa Fe reclama fondos vinculados con el déficit de la Caja de Jubilaciones que Nación dejó de transferir hace aproximadamente dos meses.

Pero en el Gobierno provincial consideran que parte de esa tensión quedó compensada mediante adelantos de coparticipación y otros mecanismos financieros.

Ese clima ayuda a explicar por qué en Diputados nacionales podría aparecer acompañamiento de Unidos a iniciativas que interesan al Gobierno nacional, entre ellas los proyectos vinculados con inocencia fiscal y otras reformas económicas y hasta la ley de Patentes.

En política, de todos modos, nadie regala nada.

Ya empezó 2027

Porque aunque falte más de un año, las elecciones comenzaron a meterse en las decisiones. Los operadores financieros empiezan a incorporar el calendario político en sus proyecciones y algunos empresarios admiten que las inversiones de mayor volumen probablemente avancen más lentamente hasta que exista mayor claridad sobre 2027.

En Santa Fe, la reforma electoral aprobada en Diputados agregó combustible. La posibilidad de que un candidato a gobernador pueda presentarse en las PASO acompañado por hasta tres candidatos diferentes a vice generó incluso bromas dentro de la Legislatura sobre la necesidad de empezar a buscar compañeros de fórmula.

Pero detrás de la chanza aparece una realidad: la política ya comenzó a moverse.

Zannini, industriales y una mesa que llamó la atención

En ese clima hubo una escena que no pasó inadvertida. Varios clientes del bar del Ros Tower reconocieron a Carlos Zannini, uno de los dirigentes históricamente más cercanos a Cristina Fernández de Kirchner, compartiendo café con industriales santafesinos. La pregunta empezó a circular rápidamente: ¿qué está activando Zannini en Santa Fe?

También pasó por la provincia Gabriel Katopodis, otro dirigente con fuerte peso dentro del peronismo bonaerense.

Son movimientos todavía demasiado incipientes como para sacar conclusiones, pero suficientemente llamativos para anotarlos en una agenda política que lentamente empieza a adelantarse.

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