El coronavirus y el impacto que generó el aislamiento obligatorio en la economía dejó atrás la incipiente recuperación que estaba registrando la actividad industrial en los primeros meses del año.

Si bien en marzo todavía no se percibió el efecto pleno de la cuarentena -porque se dispuso el 20-, la actividad manufacturera se derrumbó 6,4% respecto del mismo mes del año pasado, de acuerdo con el Índice de Producción Industrial (IPI) de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel).

En relación al mes de febrero y corrigiendo factores estacionales, la producción se contrajo 0,9%, informó la consultora. “En el mes, varias actividades comenzaron a registrar el impacto de las medidas de distanciamiento social aplicadas por el gobierno. Se observaron caídas interanuales muy marcadas en la producción de minerales no metálicos, la siderurgia y la producción automotriz, aunque otras actividades, como la producción de alimentos, mostraron un mejor desempeño relativo, sosteniendo su crecimiento interanual”, dice el informe.

Con el dato de marzo, el primer trimestre cerró acumuló un retroceso de 0,5% de la producción industrial respecto del mismo período del 2019 y de 1,1% en términos desestacionalizados y en la comparación con el cuarto trimestre del año pasado.

Según el informe de Fiel, la actividad en abril mostrará el impacto pleno de la cuarentena dado el freno completo de plantas en diversos sectores, la aplicación de guardias mínimas y la reducción de la actividad a la producción de insumos esenciales y ramas exceptuadas.

“Nuevamente, el impacto entre actividades será diverso, con un mayor deterioro en la producción de durables y bienes de capital”, afirmó la consultora, al tiempo que agregó que “aún cuando continúa siendo incierta la profundidad que alcanzará la caída de la producción industrial y el tiempo y la forma que tomará las recuperación, las perspectivas de corto plazo indican una mayor caída de la actividad en abril y una contracción industrial interanual de dos dígitos en el segundo trimestre”.

Evolución sectorial

 

En cuanto al desempeño de los sectores de la producción en el primer trimestre, y en la comparación interanual, el ranking de crecimiento es liderado por la producción de insumos químicos y plásticos, que registró una mejora de 9,2% en el periodo.

Por encima del promedio de la industria, se ubican la producción de alimentos y bebidas, con una mejora de 3,2%, seguida de la refinación de petróleo con un aumento de 2,5%, la producción de insumos textiles, que avanza 1,5%, y la producción de papel y celulosa que retrocedió 0,1% en el período enero-marzo y en la comparación interanual. Los restantes sectores de actividad muestran un retroceso de la producción más marcado que el promedio. Cayó 2,8% la producción metalmecánica; 8,7% la siderurgia; 11,3%, los despachos de cigarrillos; 14,7%, la fabricación de automotores, y 21,5%, la producción de minerales no metálicos.

Si se clasifican las ramas industriales según el tipo de bienes y en línea con el desempeño sectorial, la producción de bienes de capital y durables comienzan a acumular en el primer trimestre una caída que se profundizará en los próximos meses, pronosticó Fiel.

En efecto, mientras que los bienes de consumo no durable acumulan una recuperación de 1,1%, seguidos de la producción de bienes de uso intermedio, que avanzan 0,8%, los bienes de consumo durable muestran un retroceso de 5,2% y los bienes de capital se contraen 9% en el periodo enero - marzo y en la comparación con el mismo periodo del año anterior.

En términos desestacionalizados, el IPI de marzo retrocedió 0,9% respecto de febrero y acumuló así tres períodos negativos, lo que “marca una profundización de la presente fase industrial recesiva que se prolonga por los últimos 27 meses”.

La UIA también publicó esta tarde su informe de actividad industrial de febrero, pero este dato hoy resulta viejo, ya que en marzo el escenario económico cambió completamente producto de la pandemia. “En lo que se refiere estrictamente al sector industrial, el coronavirus ocurre justo cuando la actividad comenzaba a mostrar signos de desaceleración de la caída en la producción, luego de 20 meses de caídas interanuales”, sostuvo la entidad.

Según la UIA, en febrero se registró una caída de -0,9% interanual y de 1% mensual en la medición desestacionalizada, por lo que en el primer bimestre del año se acumuló una baja de -0,2% respecto a igual período de 2019. “Esta caída se verá profundizada en marzo cuando se registre el impacto económico de la cuarentena total sobre el entramado productivo.

En este contexto, y en base a una encuesta realizada por la UIA, al interior de la industria todas las ramas de actividad presentan gran cantidad de empresas inactivas, donde hay tanto empresas vinculadas a actividades no esenciales como a las esenciales, que han restringido su producción a lo elemental”, remarcó la institución fabril.