El Servicio Meteorológico Nacional (SMN), ente oficial a cargo de emitir alertas climáticas, pronósticos y datos estratégicos para todo el país, atraviesa uno de los momentos más críticos de su historia: los trabajadores, científicos y organizaciones advierten sobre “un posible colapso operativo” producto de recortes presupuestarios, reducción de personal y cambios estructurales impulsados por el Gobierno nacional.
El SMN posee el rol central en la prevención de desastres, la seguridad aérea, la producción agropecuaria y la gestión de emergencias. Su debilitamiento, advierten especialistas, puede tener consecuencias directas sobre la vida cotidiana y la seguridad de la población, según dio a conocer el sitio La Política Ambiental.
Esta entidad tiene más de 150 años de historia y es reconocido a nivel internacional por su capacidad técnica. Sin embargo, "el actual proceso de ajuste y reestructuración pone en duda su continuidad operativa en condiciones adecuadas", establecen.
Frente a este panorama, trabajadores y especialistas coinciden en una advertencia: debilitar el sistema meteorológico en un contexto de crisis climática no solo es un problema institucional, sino un riesgo directo para la sociedad.
Uno de los principales focos de alarma es la posible reducción de personal. Según denuncias gremiales, el Gobierno evalúa despedir a cientos de trabajadores, en un recorte que podría alcanzar a más de 700 empleados, estableció el portal La Política Ambiental.
Los trabajadores del organismo ya venían alertando que el SMN funciona por debajo de los niveles necesarios para sostener todas sus tareas operativas y científicas.
"La combinación de menos personal y mayor demanda en un contexto de eventos climáticos extremos cada vez más frecuentes configura un escenario de alta vulnerabilidad", precisaron.
Informes indican que el organismo perdió más del 50% de su presupuesto en términos reales en un período reciente, afectando su capacidad de inversión, mantenimiento y desarrollo tecnológico. A su vez, la ejecución presupuestaria mostró caídas sostenidas con reducciones superiores al 30% en distintos períodos, ubicándolo entre los organismos científicos más afectados por el ajuste estatal.
"Este deterioro impacta directamente en la red de radares, estaciones meteorológicas y sistemas de alerta temprana, infraestructura clave para anticipar fenómenos extremos", explicaron.
Un contexto climático cada vez más exigente
El deterioro del SMN ocurre en un momento particularmente sensible. Argentina enfrenta una creciente frecuencia de eventos climáticos extremos: olas de calor récord, tormentas severas e inundaciones que ya provocaron víctimas fatales y daños millonarios en los últimos años.
Estos fenómenos requieren sistemas de alerta cada vez más precisos y una infraestructura científica robusta. Sin embargo, el debilitamiento del organismo encargado de monitorear y anticipar estos eventos va en sentido contrario a las necesidades actuales.
El alcance del SMN va mucho más allá del pronóstico diario. Sus datos son utilizados en la aviación, la navegación, el agro, la energía y la planificación de emergencias.



