Luego de la polémica entre el gobierno de Javier Milei y el Grupo Techint por la licitación para suministrar caños para el transporte de gas desde Vaca Muerta, el presidente de la compañía Paolo Rocca difundió una carta pública en la que se defendió frente a las críticas por anticipar que realizaría una denuncia antidumping contra la firma que resultó ganadora, la india Welspun.

Bajo el título “Desafíos para una Argentina Competitiva”, el empresario habló sobre cómo se defienden los países ante el comercio desleal y destacó las inversiones de Techint por US$ 5.400 millones en la Argentina durante los últimos tres años. Además, defendió el rol de la industria nacional y pidió que haya un “diálogo constructivo” con la administración libertaria para potenciar la competitividad del sector.

Según el relato del empresario, Tenaris participó del proceso licitatorio para proveer con caños a un ducto de 480 kilómetros, destinado a transportar gas desde Vaca Muerta al puerto de San Antonio Oeste en Río Negro, con una oferta de 2.090 dólares por tonelada. Tras ser notificados de una oferta más baja presentada por un proveedor indio, la empresa ajustó su propuesta y redujo su precio en un 24% para igualar la competencia.

“Lo hicimos solo para preservar la operación industrial a largo plazo, aunque no resulte rentable para este negocio en particular. SESA, actuando en el pleno respeto de sus reglas internas, decidió adjudicar el proyecto al proveedor indio. Perdimos entonces una licitación importante, que representa alrededor del 60% del volumen anual del mercado argentino de tubos con costura”, indicó.

En su escrito, Rocca aseguró que “la industria siderúrgica y sus derivados atraviesan un escenario global de fuerte sobrecapacidad, impulsado por políticas de exportación agresivas de algunos países asiáticos que no operan bajo reglas de mercado”. “Frente a esta situación, aparece la lógica reacción defensiva de las principales economías occidentales aplicando aranceles, cuotas y acciones antidumping que buscan evitar que el comercio desleal afecte sectores estratégicos como el siderúrgico, relevante para toda la cadena de valor industrial”, juzgó.

Frente a los cuestionamientos de las últimas semanas, consideró: “Sin lugar a duda, la Argentina debe abrirse al mundo y nosotros apoyamos este proceso; pero la forma en la que nos abrimos nos parece muy importante”.

“La defensa de la industria frente a las importaciones en condiciones de competencia desleal es fundamental para alentar la confianza de los inversores que quieren apostar al fortalecimiento de las cadenas de valor de los sectores en los cuales la Argentina tiene ventajas competitivas como la agroindustria, la energía y la minería”, sumó.

En el tramo final de la carta, Rocca esquivó la confrontación directa con el oficialismo y pidió “tener un diálogo constructivo con el Gobierno sobre las políticas de inserción en el comercio mundial y las reformas esenciales para la competitividad de las empresas”.