La rotura de un caño de agua en la intersección de Cerrito y Pedro Lino Funes, en la zona oeste de la ciudad, provocó una importante pérdida que inundó la calzada y la vereda, y dejó sin servicio de agua potable a vecinos del sector desde hace varios días.

Según relataron los damnificados, además del desperdicio de agua, la situación genera una fuerte baja en la presión del suministro, lo que impide que el agua llegue a los tanques de los edificios. Esto afecta el consumo diario en los hogares, en medio de las altas temperaturas registradas en los últimos días.

Los vecinos señalaron que realizaron múltiples reclamos a Aguas Santafesinas desde comienzos de la semana pasada. Indicaron que en una primera instancia se presentó un inspector, que revisó la situación y se retiró sin realizar trabajos. Este martes, según relataron, una cuadrilla volvió al lugar y realizó una intervención que agravó la rotura existente.

“Vinieron esta mañana, rompieron el caño más todavía de lo que estaba roto. Ya estaba inundado un poco y ahora rompieron y dejaron todo así como está, y cada vez está saliendo más agua”, expresó uno de los vecinos al programa Telenoche Rosario (El Tres).

Los habitantes del sector manifestaron su preocupación por la falta de presión, ya que los edificios dependen del llenado de los tanques para el abastecimiento interno. “Si no hay suficiente presión, no tenemos agua en los domicilios, y eso es un problema, más con estas temperaturas”, señalaron.

También cuestionaron el desperdicio de agua y el costo del servicio. “Da bronca ver toda esa agua desperdiciada y el valor económico que tiene. Yo estoy pagando más de 25 mil pesos por mes y no tenemos agua”, afirmó otro vecino.

En total, son 16 departamentos los afectados, además de las familias que habitan en cada uno de ellos. Los vecinos aseguraron que les informaron que el arreglo continuaría durante la jornada, pero que hasta el momento no se presentaron nuevas cuadrillas. Además, indicaron que al comunicarse con la empresa prestataria les manifestaron no tener información precisa sobre el estado de la reparación.