El evento catastrófico de este lunes en la Costa Atlántica, que causó un muerto y decenas de heridos, fue rápidamente rotulado por los especialistas como un “meteotsunami”. ¿Pero qué lo diferencia de un tsunami tradicional y por qué ocurrió? La explicación en ambos casos es meteorológica y no geológica.
Consultado por el diario La Capital de Mar del Plata, el geólogo Federico Isla explicó que el fenómeno de este lunes en Santa Clara del Mar, en el partido de Mar Chiquita, se produjo por una “virazón”: un cambio brusco en la dirección del viento que generó un empuje inmediato del agua hacia la costa. En este caso, vientos pamperos del oeste rotaron repentinamente hacia el sudeste y provocaron una "marea meteorológica", elevando el oleaje de forma violenta y sin previo aviso.
La virazón tiene un origen puramente atmosférico. Los tsunamis tradicionales, en cambio, requieren un episodio geológico como un terremoto o desplazamiento de placas. Isla aclaró, según recogió la agencia Noticias Argentinas, que no se registró actividad sísmica en regiones como las Islas Sandwich o Georgias del Sur, condición indispensable para que un tsunami impactara en la zona de Mar del Plata. La ausencia de estos registros confirmó que la "ola gigante" fue consecuencia exclusiva de la dinámica de los vientos.



