A poco más de dos semanas del femicidio de Agostina Vega, el dolor continúa atravesando a toda su familia. En las últimas horas, su abuela decidió expresar sus sentimientos a través de una carta escrita a mano en la que recordó momentos compartidos con su nieta y pidió justicia.
En el mensaje, redactado por Elizabeth y difundido por el diario local La Voz, aparecen recuerdos cotidianos: las conversaciones antes de dormir, los fines de semana juntas, las ocurrencias propias de la adolescencia y la ilusión de celebrar los 15 años de Agostina.
“Veo en mi celular cientos de fotos, videos con tu vocecita siempre alegre, con tus locuritas de adolescente”, escribió la mujer al recordar a su nieta. Sin embargo, la carta no se limita a la despedida. “Le pido a Dios que nos mantenga unidos y fuertes como familia para poder pedir justicia. Te amamos y te amaremos siempre”, señaló Elizabeth en uno de los fragmentos más conmovedores del escrito.
Mientras atraviesan el duelo, los familiares de Agostina también enfrentan momentos complejos desde el punto de vista de la salud. Melisa Heredia, madre de la víctima, permanece internada en estado delicado y profundamente afectada por la tragedia. Por otro lado, Miguel Heredia, abuelo de Agostina, sufrió una fuerte descompensación al conocer la noticia del femicidio. No obstante, logró recuperarse y recibió el alta médica en las últimas horas.
La carta completa
"Mi negra Bella,
Cómo podría explicar lo que sentimos en estos momentos si solo tenemos dolor, nuestros corazones están partidos en mil pedazos.
Veo en mi celular cientos de fotos, videos con tu vocecita siempre alegre, con tus locuritas de adolescente.
Amo recordar nuestros fines de semana durmiendo juntos, a veces charlando antes de dormir, planeando tu cumpleaños, contando los días para tus 15, eligiendo color de vestido, imaginando entrar al salón con tus tíos y ‘tu buelo’ como le decías desde que empezaste a hablar.
Te recuerdo en casa jugando con tu hermanito y tu tío como si fuesen tres hermanitos, sacándole las pinturas a tu tía sin permiso.
Dios, quisiéramos despertar de esta pesadilla y que estés como todos los días de tu vida con nosotros.
Mi Agos, mi negra bella, la nieta más hermosa y buena, con la sonrisa más linda. Le pido a Dios que nos mantenga unidos y fuertes como familia para poder pedir justicia.
Te amamos y te amaremos siempre".



