La Unión Europea (UE) terminó en los últimos días de implementar un nuevo sistema informático para el ingreso y egreso de turistas en el espacio Schengen, con el que se eliminan los sellos en los pasaportes para sustituirlos por tótems digitales con datos biométricos, imágenes faciales y huellas dactilares. Y la decisión ya está generando rechazos en los aeropuertos.

El Sistema de Entrada/Salida (EES, por sus siglas en inglés) fue adoptado para viajeros que pasen una estancia corta en 29 países (25 estados miembros de la UE y cuatro adicionales del espacio Schengen). El sistema registra los datos de la persona, los datos de su documento de viaje, los datos biométricos –huellas dactilares e imágenes faciales capturadas– y la fecha y el lugar de entrada y salida.

Los datos recopilados son almacenados durante un plazo de tres años, a menos que el viajero obtenga un pasaporte nuevo dentro de ese período, para que cada vez que tenga que viajar haga uso de un sistema automatizado.

Sin embargo, desde que el sistema comenzó a ser operado plenamente el viernes 10 de abril, asociaciones aeronáuticas de Europa comenzaron a reclamar que se generaron dificultades operativas por las que hubo “tiempos de espera excesivos” para el despegue a tiempo de los vuelos.

Reclamos por demoras en los aeropuertos
 

De acuerdo con lo expresado mediante un comunicado conjunto de la ACI EUROPE y Airlines for Europe (A4E), la incorporación plena de este nuevo sistema estuvo marcada “por incidencias para los pasajeros, retrasos y vuelos perdidos”.

Desde hace semanas, los dos grupos venían “advirtiendo” sobre las “dificultades operativas del despliegue” del EES y afirmando que sus “principales preocupaciones ya son una realidad”. Por ello, le solicitaron a la Comisión Europea y a los Estados miembros de la UE que “introduzcan de inmediato una flexibilidad adicional” en el funcionamiento del nuevo sistema.

 Reclaman que la implementación del nuevo sistema provocó “incidencias para los pasajeros, retrasos y vuelos perdidos”.
. Reclaman que la implementación del nuevo sistema provocó “incidencias para los pasajeros, retrasos y vuelos perdidos”.

Por su parte, desde A4E afirmaron que un “fallo sistémico” provocó colas de hasta tres horas en los controles fronterizos.

“Las aerolíneas trabajan sin descanso para que los vuelos lleguen a su destino a tiempo, una prioridad absoluta para pasajeros y compañías. Pero el despliegue del EES este fin de semana contó otra historia, con alteraciones y tiempos de espera excesivos, todo ello fuera del control de las aerolíneas y que se tradujo en retrasos y vuelos perdidos”, advirtieron.

El grupo añadió que, aunque las aerolíneas europeas respaldan el objetivo general del EES de reforzar la seguridad fronteriza, esto “no puede traducirse en alteraciones de viaje persistentes y recurrentes”.

Por ello, A4E reclamó una mayor flexibilidad en el despliegue: “La única solución viable es que la Comisión Europea permita la suspensión total o parcial del EES hasta finales de verano, cuando sea necesario”, señalaron. Mientras tanto, recomendaron a los pasajeros que lleguen entre una hora y media y dos antes de lo habitual al aeropuerto.

En qué países está vigente el ESS

El nuevo Sistema de Entrada/Salida ya se está implementando para el ingreso a:

  • Austria
  • Bélgica
  • Bulgaria
  • Croacia
  • República Checa
  • Dinamarca
  • Estonia
  • Finlandia
  • Francia
  • Alemania
  • Grecia
  • Hungría
  • Islandia
  • Italia
  • Letonia
  • Liechtenstein
  • Lituania
  • Luxemburgo
  • Malta
  • Países Bajos
  • Noruega
  • Polonia
  • Portugal
  • Rumania
  • Eslovaquia
  • Eslovenia
  • España
  • Suecia
  • Suiza

Los miembros de la UE y de los países del espacio Schengen están exentos del EES, al igual que los familiares de ciudadanos de la UE y de Andorra, San Marino, Mónaco y la Ciudad del Vaticano. Los miembros de las tripulaciones de aviones y trenes tampoco deben realizarlo, así como el personal de las fuerzas armadas, según consignó el medio Euronews.