Daniela, la madre de Bruno Bussanich, habló tras enterarse de que el adolescente acusado por el trágico hecho que terminó con la vida de su hijo en Rosario, volvió a ser detenido en la calle portando un arma de fuego. La mujer aseguró que no le sorprendió la noticia, apuntó contra el entorno familiar del chico y lanzó fuertes críticas hacia el sistema de encierro y el nuevo proceso penal provincial.
Durante la charla con el programa De boca en boca (Radio 2), Daniela dejó en clara su postura frente a la reincidencia del adolescente que en las últimas horas volvió a quedar alojado en un centro de responsabilidad penal juvenil. "Yo sabía que en cualquier momento este chico iba a caer por otro delito. Iba a caer en cualquier momento porque su vida es así", afirmó con contundencia.
Al reflexionar sobre la realidad del chico, trazó un paralelismo doloroso con su otro hijo, quien tiene la misma edad que el acusado: "Viendo a mi propio hijo qué diferente crianza, qué diferente forma de vivir", exclamó.
La madre de Bruno cuestionó severamente la idea de que la cárcel sea una solución para estos casos. Según advirtió, las instituciones actuales no rehabilitan a las personas que ingresan en ellas, sino que potencian el daño. "Salen con odio hacia todos. Nada sale bueno de ahí, sale una persona peor", subrayó al analizar el contexto perjudicial en el que se enmarcan los lugares de detención.
Al abordar los cambios en la legislación para los adolescentes en conflicto con la ley penal, Daniela consideró que el enfoque punitivo llega tarde. "Para mí no es una solución, es una solución momentánea que tapa el momento, que para la bronca de todas las víctimas, pero a largo plazo para mí no va a funcionar, porque esto es un problema que viene de raíz", sentenció. Para la mujer, el Estado debe proteger e intervenir a los niños "desde que nacen", evitando que a los 15 años lleguen a empuñar un arma.
El dolor inmenso por la ausencia de Bruno la llevó a confesar que ninguna condena logrará reparar su pérdida, cuestionando el sentido profundo de las penas extremas. "A mí no me da ninguna solución que este chico vaya de por vida preso o que si quiere lo maten, a mí no me soluciona, no me da consuelo para nada", aseveró, marcando la profunda insuficiencia del sistema para calmar el sufrimiento de los familiares.
La vida después de la pérdida
Consultada sobre cómo continúa su día a día tras semejante impacto, Daniela explicó que su rutina se sostiene en una división emocional constante para poder seguir adelante. "Hay 50 por ciento que sigue con tu hijo que no está y 50 por ciento con el hijo que está", relató visiblemente conmovida. Además, recordó a Bruno como un joven trabajador y muy apegado a su familia, que le consultaba todo "hasta qué zapatillas se ponía con 25 años".
Finalmente, sobre el avance de la causa en los tribunales provinciales, se aclaró que el adolescente involucrado no formará parte del próximo juicio, ya que por su edad al momento del hecho es inimputable y ya brindó su testimonio pertinente. El proceso judicial apuntará a las personas que presuntamente planificaron y ordenaron los ataques desde la cárcel, pagando dinero para que se cometieron en las calles de la ciudad.



