En las últimas horas, la inesperada aparición de los llamados “peces pene” revolucionó playas patagónicas y convirtió a las redes sociales en un festival de memes. 

Luego del fuerte temporal y la ciclogénesis que afectaron distintos sectores del sur argentino, vecinos que caminaban por playas cercanas a Comodoro Rivadavia comenzaron a encontrar sobre la arena unas criaturas rosadas, alargadas y de apariencia extraña.

Aunque popularmente se los conoce como “peces pene”, en realidad no son peces. Se trata de gusanos marinos del grupo de los equiuros, organismos que suelen vivir enterrados bajo el barro o la arena en el fondo marino y que rara vez quedan expuestos en superficie.

     

Especialistas señalaron que el fenómeno estaría directamente relacionado con el fuerte oleaje y las alteraciones marítimas provocadas por el temporal. Básicamente, el mar removió el fondo y terminó expulsando a estos animales hacia la costa. 

El nombre científico de esta especie es Urechis unicinctus, aunque claramente internet decidió hace tiempo que no iba a llamarlos así.

Un manjar

 

Técnicamente el "pez pene" es un gusano marino del grupo de los equiuros que suele vivir bajo el barro o la arena, en el fondo del mar, por lo que cuando aparece en un menú es una rareza.

Sin embargo, en países como Corea del Sur, China o Japón es posible encontrar una tradición gastronómica que los incluye.

Por ejemplo, en Corea del Sur existe una pieza de sushi llamada sashimi que puede prepararse con el "pez pene", cuya carne tiene sabor suave y una textura que recuerda a la de las almejas, informó el sitio español Sabor Madrid.

También es posible prepararlo en vinagre o como pescado seco, como se hace en Japón, o bien frito o cocido en la olla, siguiendo la tradición culinaria china.

Tiene alto contenido en aminoácidos, pero además tiene propiedades medicinales: mejora la rigidez de la columna vertebral, sirve de cura de diversas dolencias en los riñones y hasta puede ser una suerte de viagra natural.

De todos modos, los que trajo la marea en Argentina no son aptos para el consumo humano en el estado en el que se encuentran.