Un rosarino de 47 años que ejercía la docencia en un instituto universitario privado de Venado Tuerto admitió haber acosado sexualmente a una alumna en el aula y, por acuerdo de las partes, se acogió a una suspensión de juicio a prueba (probation), con reglas de conducta y reparación económica. De esta manera, evitó ir a juicio oral y la posibilidad de un antecedente penal.
Según los hechos ventilados por la Fiscalía Regional 3, la situación de acoso ocurrió el 3 de julio de 2025, alrededor de las 8.30, en la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales (UCES), ubicada en la esquina de Castelli y Alvear, en el centro de Venado Tuerto.
De acuerdo con la acusación formal, publicada por el periodista Mauro Dalmazzo en El Litoral, el docente, identificado como E.J.R., nacido en Rosario y con domicilio legal en Venado Tuerto, se encontraba tomando un examen a una joven de 21 años cuando se acercó, le colocó la mano sobre el hombro y le formuló una pregunta inapropiada: “Si un compañero se te insinuara o yo te chamuyara, ¿vos te sentirías insegura?”.
Minutos más tarde, al devolverle el examen, volvió a acercarse a corta distancia, lo que generó incomodidad en la alumna. Finalmente, cerró la puerta del aula y le dijo: “¿Te puedo robar un beso?” y, sin recibir respuesta, le besó el cachete.
Además de la vía administrativa en la institución, el caso tuvo su proceso penal. La fiscal Mayra Vuletic calificó la conducta como una contravención por acoso sexual y un juez validó la imputación.
Este mes, la fiscal Vuletic presentó la alternativa de una suspensión de juicio a prueba para el imputado, que fue aceptada tanto por el profesor como por su defensa.
El acuerdo fue homologado por el juez Leandro Martín y establece reglas de conducta y obligaciones por el plazo de 12 meses, entre ellas la firma mensual en la Agencia de Medidas no Privativas de la Libertad para constatar arraigo y permanencia en su domicilio de Venado Tuerto, la obligación de residir en el domicilio declarado y notificar cualquier cambio, la prohibición de acercamiento y contacto con la víctima, su domicilio, lugar de estudios o de trabajo, así como con su familia, la abstención de consumir alcohol en exceso o drogas y el mantenimiento de buena conducta, el sometimiento al control pospenitenciario de la Dirección Provincial de Asistencia y Control, la prohibición de portar armas y la inhabilitación para ejercer la docencia durante la vigencia de la medida.
Como reparación económica, la Fiscalía propuso que el imputado entregue la suma de 100 mil pesos, monto que deberá ser destinado al Hogar San José de la ciudad de Venado Tuerto. A la vez se le impuso una multa de $1.200.000.



