Un adolescente de 16 años instaló una barbería en plena calle, en la zona norte de Rosario: el cielo como techo, el sol a modo de luz eléctrica y árboles añejos como paredes. Una peluquería improvisada en la que corta el cabello a transeúntes con el ruido de los autos de fondo, un modo de sortear las extremas necesidades económicas en tiempos de escasez de trabajo. Aunque sea en la calle, aunque sea un chico.

Matías posa al lado de la mesa y el sillón que heredó de su abuelo herrero. Un espejo horizontal coronado por una luz circular refleja el verde reinante en el cruce Alberdi, a metros de Mongsfeld, donde el paso de los trenes remonta a una Rosario de antaño. Ahí, a escasos pasos de su casa, el muchacho instaló su peluquería a cielo abierto en donde corta el pelo por 7 mil pesos. Utilizó la prolongación de cables para conectar los equipos con los que cuenta.

 La barbería de Matías en plena calle (Radio 2)
. La barbería de Matías en plena calle (Radio 2)

“La idea surgió 3 o 4 meses atrás, pensé que quería cortar, y le dije a un amigo «cuchá amigo quiero cortar en la veredas, ¿me bancás?», y así empecé. Mi mamá está contenta”, contó en diálogo con Radiópolis (Radio 2).

Matías aprendió el oficio de peluquero y trabajó en un local. Ahora, se animó a desarrollar su propia iniciativa a pesar de la ausencia de un local. Las ganas de tener su propio negocio y las cotidianas necesidades que atraviesa la mayoría de los hogares, lo impulsan. Cada corte lo acerca más a su sueño.