El ingreso a Pinamar volvió a verse afectado este martes por un nuevo corte en la ruta provincial Nº 11, a la altura de la rotonda principal, como consecuencia de la rotura del asfalto en un sector que había sido intervenido en las últimas horas luego de un derrame cloacal.
La mano con sentido Ostende-Pinamar permanecía cerrada al tránsito, con desvíos obligatorios y demoras tanto en el acceso desde Ostende como en la propia rotonda.
������ Un caño cloacal reventó en #Pinamar, Argentina, y desató un río de aguas negras que inundó y cortó la Ruta 11 por horas. ��El desborde provocó caos vial, desvíos y kilómetros de fila en plena temporada alta, mientras vecinos alertan por riesgos sanitarios y un olor fétido en… pic.twitter.com/8rDqyfvDYC— GlobaLAT (@globaLATvideo) January 6, 2026
La rotura fue detectada durante la mañana en el mismo tramo donde se habían realizado tareas de limpieza y remoción de material tras el derrame registrado días atrás en la zona de lagunas y banquinas.
Por razones de seguridad vial, se dispuso un corte preventivo mientras avanzan los trabajos de reparación. Las autoridades indicaron que la circulación podría normalizarse hacia el final de la jornada, aunque aclararon que la reapertura dependerá de la evolución de las tareas sobre la calzada.
Desde temprano, el operativo incluyó el despliegue de maquinaria pesada y personal especializado. Retroexcavadoras, camiones y trabajadores con indumentaria de seguridad realizaron tareas de retiro de tierra y material acumulado, además de la preparación del terreno para la recomposición del pavimento.
En paralelo, se montó un dispositivo de tránsito con presencia policial, señalización y conos para ordenar los desvíos y evitar el paso de vehículos por la zona afectada.
El corte tuvo un impacto directo en el flujo vehicular, en un contexto de alto movimiento turístico. Los automovilistas que intentaban ingresar a la ciudad debieron utilizar accesos alternativos desde Ostende, lo que generó filas, tiempos de espera prolongados y congestión en la rotonda principal. Conductores consultados en el lugar señalaron demoras de varios minutos en trayectos que habitualmente se completan en poco tiempo.
El episodio se inscribe en una serie de hechos iniciada con el derrame cloacal ocurrido en inmediaciones del ingreso a la ciudad. A raíz de ese evento, días atrás se había dispuesto un corte total preventivo en un tramo de la ruta 11, entre los kilómetros 396 y 393, mano descendente, y se habían anunciado trabajos de reparación a cargo de Aubasa y Vialidad de la provincia de Buenos Aires. Si bien parte de la traza comenzó a habilitarse de manera progresiva, la nueva rotura del asfalto obligó a reinstalar restricciones en un punto clave del acceso.
En paralelo, el derrame generó preocupación por su impacto en el entorno y en los comercios de la zona. En relación con el supermercado ubicado en las inmediaciones, la Policía Ecológica informó que, si bien se registró agua alrededor del predio y persistía olor en el ambiente, el líquido no ingresó al interior del local. Según la información oficial, se realizó un proceso de descontaminación preventiva y el comercio funciona con normalidad.



