Empezaron las clases y volvieron los problemas a causa de la falta de agua en el Complejo Esperanza, ubicado en Ovidio lagos al 4000, en el barrio Acíndar, una zona de la ciudad que históricamente padeció la falta de ese servicio esencial.
El complejo está integrado por cinco establecimientos educativos: un centro de educación física, una escuela especial, un jardín de infantes, un taller de educación manual y un taller laboral, a los que asisten alrededor de mil alumnos de diferentes edades y con diversa carga horaria.
“El problema es el de siempre, pero pasan los años y la provincia no le encuentra una solución definitiva”, explicó el secretario general de Amsafé Rosario, Gustavo Terés, a Rosario3.com. Según relatan los padres de los chicos, el agua corriente llega con muy poca fuerza y con un bajo caudal al barrio, por lo cual el único tanque que provee al Complejo Esperanza se queda rápidamente sin agua.
En estos días y a fin de no interrumpir las clases, la dirección de la escuela pidió a la Municipalidad que les suministre agua mediante cubas, pero como el agua no alcanza para todos, debieron reducir la jornada de clases, ya que no se pueden usar los sanitarios como corresponde y además tuvieron que ofrecer una ración alimentaria de emergencia, dado que no pueden lavar los implementos de cocina.
Por su parte, el ministerio de Educación, a través de su delegación en Rosario, se comprometió a solucionar el problema lo antes posible, a fin de que el dictado de las clases vuelva a su normalidad.
El complejo está integrado por cinco establecimientos educativos: un centro de educación física, una escuela especial, un jardín de infantes, un taller de educación manual y un taller laboral, a los que asisten alrededor de mil alumnos de diferentes edades y con diversa carga horaria.
“El problema es el de siempre, pero pasan los años y la provincia no le encuentra una solución definitiva”, explicó el secretario general de Amsafé Rosario, Gustavo Terés, a Rosario3.com. Según relatan los padres de los chicos, el agua corriente llega con muy poca fuerza y con un bajo caudal al barrio, por lo cual el único tanque que provee al Complejo Esperanza se queda rápidamente sin agua.
En estos días y a fin de no interrumpir las clases, la dirección de la escuela pidió a la Municipalidad que les suministre agua mediante cubas, pero como el agua no alcanza para todos, debieron reducir la jornada de clases, ya que no se pueden usar los sanitarios como corresponde y además tuvieron que ofrecer una ración alimentaria de emergencia, dado que no pueden lavar los implementos de cocina.
Por su parte, el ministerio de Educación, a través de su delegación en Rosario, se comprometió a solucionar el problema lo antes posible, a fin de que el dictado de las clases vuelva a su normalidad.


