Muchas veces, los docentes sienten que su problema es la pérdida de poder y control sobre los grupos en el aula. Arne Duncan, secretario de Educación de Estados Unidos, creó una red de maestros que intenta brindar a los docentes herramientas útiles para el manejo de la clase. Desde otros países, como España y Chile tambíén se está trabajando en la búsqueda de soluciones a esta problemática.

En España, en tanto, se está discutiendo una ley para otorgarles a los profesores el grado de autoridad pública, la Ley de Autoridad Docente, por la cual se da al profesor el carácter de autoridad pública, y con ello toda conducta que lo afecte sería considerada "atentado contra la autoridad".Y en los casos de agresión física o moral a profesores, el alumno "deberá reparar este daño mediante la petición de excusas y el reconocimiento de la responsabilidad de los actos", dice el proyecto de ley.

Esta idea, que está generando una serie de polémicas entre los diferentes actores del sistema educativo, nació de la realidad cotidiana de los conflictos de convivencia en los centros educativos.

En Chile, según el Primer Estudio Nacional de Convivencia Escolar de Unesco, el 67% de los profesores considera que la conducta más frecuente en los alumnos es faltarles el respeto. Y el 63% admite tener dificultades en hacer clases por el comportamiento de los estudiantes.

"Es que hoy se fomenta el aprendizaje a través de la exploración, la reflexión y la opinión, donde el profesor no es el centro. Y eso no calza con la idea típica de autoridad. El punto es que los profesores no han sido capacitados para generar una nueva forma de autoridad con estos nuevos niños", explica Melania Barrios, coordinadora del Centro de Atención Psicopedagógico de la Universidad Andrés Bello.

"Desde el primer día de clases se debe ser muy claro respecto de las normas y las consecuencias de no seguir esas normas. Y que sean límites organizacionales, de modo que los estudiantes vean que no es un antojo del profesor y les dé seguridad", sostiene Guillermo Zamora, académico de la Facultad de Educación de la Universidad Católica de Chile y autor de investigaciones sobre la autoridad pedagógica.

Para Zamora, el problema es que generalmente los profesores viven estos conflictos con su curso en silencio, por temor a ser juzgados. "Se cree que el profesor nace con ese talento, y no es así, son habilidades que se aprenden", dice. Y recomienda que los docentes abran sus clases a la observación de otros colegas para compartir prácticas.

Fuente: El mercurio