La Cámara del Crimen de Buenos Aires revocó un fallo de primera instancia y sobreseyó al dueño de un ciber que ofrecía varios de sus ordenadores para bajar música de internet y copiarla en CDs, que los clientes podían traer o comprar en el mismo lugar.Los jueces entendieron que si bien esa conducta podía "facilitar que se copie y se venda música en formato mp3, no es un delito en sí misma", a la vez que negaron responsabilidad en los sitios que ofrecen esos servicios, según la información aparecida en Clarín .Según la denuncia que inició la investigación penal, el servicio se ofrecía a través de un cartel, colocado en la vidriera del local, que decía: "Baja todo lo que quieras y llévatelo en un CD", también cuartillas repartidas en la calle. El precio para utilizar las computadoras, que tenían varios softwares para buscar archivos mp3 como "Kazaa", "Morpheus" o "Piolet", variaba entre 9 y 11 pesos (aproxiadamente unos 3 euros), dependiendo de si el cliente llevaba su propio CD o lo compraba en el local. Sobre estos programas instalados en los ordenadores, que permiten bajar música, el magistrado entendió que no se probó "que hayan sido instalados" por el dueño del ciber y que por ser la mayoría de distribución gratuita "pudo haber sido realizado por cualquier persona".