En un estudio reciente se ha descubierto una vía por la que una nutrición pobre en el útero puede hacer que una persona tenga mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 y otras enfermedades relacionadas con la edad posteriormente en su vida.

La investigación la ha realizado un equipo de especialistas de la Universidad de Cambridge y la Unidad de Toxicología del Consejo de Investigación Médica en la Universidad de Leicester, ambas universidades en el Reino Unido.

La investigación muestra que, en ratas y humanos, el organismo de los individuos sometidos en el útero a una dieta con ciertas carencias, es menos capaz de almacenar las grasas de manera correcta en fases posteriores de su vida. Almacenar las grasas en las áreas correctas del cuerpo es importante, porque de otra forma se pueden acumular en lugares como el hígado y los músculos, donde es más probable que provoquen alguna enfermedad.

Una de las vías en que nuestro cuerpo hace frente a una dieta occidental moderna rica en grasas es almacenando el exceso de calorías en células adiposas. Cuando estas células no son capaces de absorber más grasas, entonces éstas se depositan en otros lugares, como el hígado, donde son mucho más peligrosas y pueden provocar diabetes tipo 2.

El equipo de las investigadoras Anne Willis (Universidad de Leicester) y Susan Ozanne (Universidad de Cambridge) comprobó que este proceso es controlado por una sustancia llamada miR-483-3p. Se constató además que la miR-483-3p era producida en niveles mayores en individuos que habían experimentado los efectos de una dieta pobre en el útero de su madre, en comparación con quienes estuvieron mejor alimentados durante su etapa intrauterina.

Fuente: Noticias de la Ciencia y la Tecnología