Goles con la mano, con la cara, con el codo, con el tobillo: la pelota puede rebotar en cualquier parte del cuerpo y cruzar luego la línea del arco. Mientras el referí lo convalide, siempre se puede festejar. Llamativo, sin embargo, el caso del jugador Marc Janko, de la selección de Austria, quien utilizó sus partes íntimas para meter un gol. Y ante tanto dolor le costó festejar. Es que, luego de la proeza, tenía más ganas de tirarse al piso y recuperar fuerzas que abrazar a sus compañeros.
El gol inesperado tuvo lugar durante el encuentro que dipustaban Austria y Finlandia en la última fecha FIFA.
Se jugaba el minuto 31 del partido y un mal rechazo del arquero Lucas Hradecky le permitió a Janko abrir el marcador para su equipo. El delantero fue a buscar la pelota que le quedó un poco alta: sólo atinó a levantar las manos y empujar el balón con su pene. Finalmente, Austria venció a Finlandia como visitante por 3-1.


