La Universidad Católica Argentina (UCA) presentó el boletín N° 1 de 2010 perteneciente al Barómetro de la Deuda Social de la Infancia. Este boletín es una herramienta de difusión masiva que propone ser un adelanto de algunos de los temas que se revelarán el informe anual.
El análisis de los últimos tres años (2007-2009) en el campo de la problemática de la educación en la Argentina urbana nos enfrenta a un escenario en el que se ha avanzado en la inclusión de niños y niñas en el nivel inicial no obligatorio entre los 2 y 4 años se ha alcanzado una cobertura casi total en sala de 5 años y en el nivel primario sin embargo los trayectos educativos revelan profundas desigualdades sociales que en el nivel secundario se registran particularmente persistentes en el tiempo y claramente regresivas para los adolescentes más vulnerables.
Entre el 2007 y el 2009 se observan avances en la incorporación de la enseñanza de computación y un segundo idioma. Aunque dichos progresos son mayores entre los niños y las niñas de estratos sociales más altos que entre los niños/as de estratos sociales más vulnerables, y en las escuelas privadas más que en las públicas.
La incidencia del déficit en la enseñanza de computación experimentó una caída del 16%, mientras que en la enseñanza de un segundo idioma la incidencia del déficit cayó un 27% a nivel general en el nivel primario. En ambos casos los progresos fueron mayores en las escuelas privadas que en las públicas y en las escuelas a las que concurren niños y niñas de estratos sociales medio y medio alto que bajos.
Los niños que menos "chance" tienen de tener una computadora en su casa por la situación socioeconómica de su hogar, son los que menos oportunidades tienen de recibir enseñanza de computación en la escuela.
El 23% de los niños escolarizados tienen computadora en su casa y tienen enseñanza de computación en la escuela, en el otro extremo un 40% no tiene computadora en su casa y tampoco tiene enseñanza de computación en la escuela.
Las desigualdades sociales en el acceso a esta herramienta son muy significativas entre estratos sociales pero también lo son por tipo de escuela. El 50% de los niños/as que concurren a escuelas de gestión pública no tienen PC en su casa y no tienen enseñanza de computación en la escuela, mientras que el 16% de los que asisten a escuelas privadas se encuentran en igual situación.
El 22% de los adolescentes urbanos no suele leer ni utilizar Internet. La propensión a no realizar ninguna de las actividades aquí analizadas es claramente más probable a medida que desciende el estrato social y entre los alumnos de las escuelas de gestión pública que entre los de las privadas.
El 41% de los adolescentes suele leer o suele utilizar Internet. La desigualdad social es menos significativa cuando se trata de jóvenes que hacen una u otra actividad, aunque es un perfil de adolescente más de escuela pública que privada.
Un 37% de los adolescentes suele realizar las dos actividades, es decir que suele leer y suele utilizar Internet. Este doble hábito se incrementa de modo significativo a medida que aumenta el estrato social. Asimismo, entre los adolescentes que concurren a escuelas privadas es más usual el realizar ambas actividades que entre los alumnos de las escuelas públicas.
Una educación de calidad para todos los niños y las niñas es uno de los principales desafíos 6 de cada 10 adultos de referencia de niños, niñas y adolescentes, en la Argentina urbana opinan que la principal "deuda social" que mantiene la sociedad con la niñez es el derecho a una educación de calidad. Con independencia del estrato social, esta es la principal demanda que aparece como un derecho pendiente.
Más información: www.uca.edu.ar/observatorio
El análisis de los últimos tres años (2007-2009) en el campo de la problemática de la educación en la Argentina urbana nos enfrenta a un escenario en el que se ha avanzado en la inclusión de niños y niñas en el nivel inicial no obligatorio entre los 2 y 4 años se ha alcanzado una cobertura casi total en sala de 5 años y en el nivel primario sin embargo los trayectos educativos revelan profundas desigualdades sociales que en el nivel secundario se registran particularmente persistentes en el tiempo y claramente regresivas para los adolescentes más vulnerables.
Entre el 2007 y el 2009 se observan avances en la incorporación de la enseñanza de computación y un segundo idioma. Aunque dichos progresos son mayores entre los niños y las niñas de estratos sociales más altos que entre los niños/as de estratos sociales más vulnerables, y en las escuelas privadas más que en las públicas.
La incidencia del déficit en la enseñanza de computación experimentó una caída del 16%, mientras que en la enseñanza de un segundo idioma la incidencia del déficit cayó un 27% a nivel general en el nivel primario. En ambos casos los progresos fueron mayores en las escuelas privadas que en las públicas y en las escuelas a las que concurren niños y niñas de estratos sociales medio y medio alto que bajos.
Los niños que menos "chance" tienen de tener una computadora en su casa por la situación socioeconómica de su hogar, son los que menos oportunidades tienen de recibir enseñanza de computación en la escuela.
El 23% de los niños escolarizados tienen computadora en su casa y tienen enseñanza de computación en la escuela, en el otro extremo un 40% no tiene computadora en su casa y tampoco tiene enseñanza de computación en la escuela.
Las desigualdades sociales en el acceso a esta herramienta son muy significativas entre estratos sociales pero también lo son por tipo de escuela. El 50% de los niños/as que concurren a escuelas de gestión pública no tienen PC en su casa y no tienen enseñanza de computación en la escuela, mientras que el 16% de los que asisten a escuelas privadas se encuentran en igual situación.
El 22% de los adolescentes urbanos no suele leer ni utilizar Internet. La propensión a no realizar ninguna de las actividades aquí analizadas es claramente más probable a medida que desciende el estrato social y entre los alumnos de las escuelas de gestión pública que entre los de las privadas.
El 41% de los adolescentes suele leer o suele utilizar Internet. La desigualdad social es menos significativa cuando se trata de jóvenes que hacen una u otra actividad, aunque es un perfil de adolescente más de escuela pública que privada.
Un 37% de los adolescentes suele realizar las dos actividades, es decir que suele leer y suele utilizar Internet. Este doble hábito se incrementa de modo significativo a medida que aumenta el estrato social. Asimismo, entre los adolescentes que concurren a escuelas privadas es más usual el realizar ambas actividades que entre los alumnos de las escuelas públicas.
Una educación de calidad para todos los niños y las niñas es uno de los principales desafíos 6 de cada 10 adultos de referencia de niños, niñas y adolescentes, en la Argentina urbana opinan que la principal "deuda social" que mantiene la sociedad con la niñez es el derecho a una educación de calidad. Con independencia del estrato social, esta es la principal demanda que aparece como un derecho pendiente.
Más información: www.uca.edu.ar/observatorio


