El programa ProAbi surgió en la provincia de Santa Fe en el año 2005, con el objetivo de mejorar tanto la capacitación como la construcción de materiales didácticos y cubrir las necesidades específicas de maestros y docentes que se encuentran frente a aulas con alumnos provenientes de pueblos originarios.
Se trabajó en escuelas del norte y centro de la provincia, donde habitan las comunidades Mocoví, Toba y Wichi. Bajo la modalidad de taller interdisciplinario se desarrolló durante cinco años en tres etapas sucesivas y complementarias entre sí. En cada etapa se trabajaron diferentes ejes temáticos abarcando así distintos espacios curriculares:
- Etapa 1: Ciencias Sociales (Medio geográfico e Historia Oral), Educación Física (juegos tradicionales) e Investigación Educativa.
- Etapa 2: Ciencias Naturales (cosmovisión sobre el medio ambiente), Formación Etica y ciudadana (valores étnicos) e investigación-acción
- Etapa 3: Lengua (alfabetización y Bilingüismo) e investigación-acción.
El proyecto se basó en la investigación-acción y el trabajo en el espacio áulico fue fundamental. "El docente analizaba su problemática áulica y elaboraba sus propios proyectos que ponía en práctica en el aula, observando y reflexionando sobre su acción. Y también analizando los resultados, ya sea para reelaborar o generar nuevos proyectos", cuenta Bibiana Pivetta, Lic. en Historia y Directora de ProAbi.
Trabajando con los contenidos curriculares de cada área se elaboraron juegos didácticos y problemáticos. "Los juegos fueron importantes, pero sirvieron como excusa para que los docentes reflexionen sobre su propia acción. Lo valioso es el proceso en el cual, analizando su realidad circundante y a partir de sus propias prácticas cotidianas en el aula, el maestro construye herramientas educativas acordes a la propuesta de cada escuela o comunidad", sostiene la historiadora.
Tanto la construcción de los materiales didácticos bilingües-interculturales (rompecabezas, juegos interactivos y lecturas), así como también el desarrollo de los distintos talleres (artesanías, telar, expresión musical), fueron una tarea conjunta en la que participaron idóneos de las comunidades, maestros y capacitadores. "Con este trabajo se intenta favorecer la permanencia y continuidad en las escuelas de los niños y jóvenes provenientes de pueblos originarios y, en su interaccón con la sociedad, también afianzar los procesos identitarios étnicos", sostiene Pivetta.
El equipo interdisciplinario también estuvo integrado por las profesoras Sandra Ballesio, María del Carmen Hoermann, Ruth Lohau y Patricia Torres. Proabi contó con el aporte de la Fundación Inés Tomassetti- FUNIT y la colaboración de fundaciones españolas (Santa María en ProAbi 1 y 2 y Pueblos Hermanos en ProAbi 3).
Las experiencias fueron recopiladas en el libro "ProAbi: De la investigación-acción interdisciplinaria a la construcción de materiales didácticos interculturales", que incluye un CD interactivo con todo el material producido, para que otros docentes puedan conocerlo y reelaborarlos en sus contextos. "Diversidad hay en todas las aulas, en estos casos estuvo marcada por grupos étnicos de pueblos originarios, pero el proyecto es aplicable en cualquier aula, de Santa Fe y del país", concluye Bibiana.
Fuente: UNR
Se trabajó en escuelas del norte y centro de la provincia, donde habitan las comunidades Mocoví, Toba y Wichi. Bajo la modalidad de taller interdisciplinario se desarrolló durante cinco años en tres etapas sucesivas y complementarias entre sí. En cada etapa se trabajaron diferentes ejes temáticos abarcando así distintos espacios curriculares:
- Etapa 1: Ciencias Sociales (Medio geográfico e Historia Oral), Educación Física (juegos tradicionales) e Investigación Educativa.
- Etapa 2: Ciencias Naturales (cosmovisión sobre el medio ambiente), Formación Etica y ciudadana (valores étnicos) e investigación-acción
- Etapa 3: Lengua (alfabetización y Bilingüismo) e investigación-acción.
El proyecto se basó en la investigación-acción y el trabajo en el espacio áulico fue fundamental. "El docente analizaba su problemática áulica y elaboraba sus propios proyectos que ponía en práctica en el aula, observando y reflexionando sobre su acción. Y también analizando los resultados, ya sea para reelaborar o generar nuevos proyectos", cuenta Bibiana Pivetta, Lic. en Historia y Directora de ProAbi.
Trabajando con los contenidos curriculares de cada área se elaboraron juegos didácticos y problemáticos. "Los juegos fueron importantes, pero sirvieron como excusa para que los docentes reflexionen sobre su propia acción. Lo valioso es el proceso en el cual, analizando su realidad circundante y a partir de sus propias prácticas cotidianas en el aula, el maestro construye herramientas educativas acordes a la propuesta de cada escuela o comunidad", sostiene la historiadora.
Tanto la construcción de los materiales didácticos bilingües-interculturales (rompecabezas, juegos interactivos y lecturas), así como también el desarrollo de los distintos talleres (artesanías, telar, expresión musical), fueron una tarea conjunta en la que participaron idóneos de las comunidades, maestros y capacitadores. "Con este trabajo se intenta favorecer la permanencia y continuidad en las escuelas de los niños y jóvenes provenientes de pueblos originarios y, en su interaccón con la sociedad, también afianzar los procesos identitarios étnicos", sostiene Pivetta.
El equipo interdisciplinario también estuvo integrado por las profesoras Sandra Ballesio, María del Carmen Hoermann, Ruth Lohau y Patricia Torres. Proabi contó con el aporte de la Fundación Inés Tomassetti- FUNIT y la colaboración de fundaciones españolas (Santa María en ProAbi 1 y 2 y Pueblos Hermanos en ProAbi 3).
Las experiencias fueron recopiladas en el libro "ProAbi: De la investigación-acción interdisciplinaria a la construcción de materiales didácticos interculturales", que incluye un CD interactivo con todo el material producido, para que otros docentes puedan conocerlo y reelaborarlos en sus contextos. "Diversidad hay en todas las aulas, en estos casos estuvo marcada por grupos étnicos de pueblos originarios, pero el proyecto es aplicable en cualquier aula, de Santa Fe y del país", concluye Bibiana.
Fuente: UNR


