Silvia, la taxista que fue baleada el viernes por la noche en Pascual Rosas al 2200, hizo un conmovedor relato de la situación que le tocó vivir. Recibió un disparo de arma de fuego en la cara, con orificio de entrada y salida, y los médicos le dijeron que “es un milagro de la vida”.
En diálogo con la periodista Fernanda Rubio para De 12 a 14 (El Tres), Silvia contó: “Yo estaba dejando un viaje en Teniente Agneta y Cerrito y el radiollamado me tiró para buscar otro viaje en Pascual Rosas 2202”.
La trabajadora del servicio público esperó en la esquina, tocó bocina y en minutos se subió una mujer con un bebé en brazos. Cuando Silvia cambió las primeras palabras con su pasajera, entraron en acción dos ladrones.
“De mi lado veo a un chico con un arma que me decía «abrime o te quemo»; en ese ínterim me tira un tiro que yo pensé que venía del lado del parabrisas, yo sentí como un piedrazo en la boca”, describió.
Y siguió: “De mano derecha otro ladrón me abre la puerta y me dice que me quede quieta porque me quemaba; yo puso primera y así baleada y ensangrentada como estaba hice tres o cuatro cuadras”.
“Entonces me siguen unas chicas y chicos en moto que me golpeaban el vidrio y me decían «no somos ladrones, queremos auxiliarla, queremos llevarla al Heca porque vimos lo que le pasó»”, continuó.
“Detengo mi auto y me saco la remera porque yo me ahogaba en sangre; me voy al asiento trasero y un chico se sienta al volante y me lleva al hospital”, indicó.
Emocionada, Silvia mostró el increíble recorrido de la bala por su cara y aseguró: “Los médicos me dijeron que por la trayectoria de la bala soy un milagro de la vida”.
Y concluyó: “Me tienen que hacer una cirugía, me dijeron que el pómulo me puede quedar un poco más chico”.



