Más de 120 objetos de uso cotidiano pueden contener látex, la alergia a este compuesto es un problema que entre la población general no es muy frecuente pero que en determinados colectivos, como el sanitario, es muy común. Puede provocar síntomas leves, como picazón en las manos, pero también reacciones mucho más graves que sólo se pueden evitar restringiendo el contacto con los objetos que contienen esta sustancia.
"El grado de exposición al látex predispone a este tipo de alergia", explica Nieves Cabañes, alergóloga del Hospital Virgen del Valle de Toledo y Coordinadora del Comité de Alergia al Látex de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC). "Por eso, hay grupos de riesgo en los que es más frecuente, como los trabajadores sanitarios que suelen estar mucho en contacto con este compuesto, y desde muy pronto, como los niños con enfermedades congénitas".
Hasta un 50% de los nacidos con espina bífida o con otras patologías que impliquen cirugías múltiples desde edades muy tempranas desarrollan esta hipersensibilidad. Entre los sanitarios, el porcentaje es algo menor (en torno al 20%) y muchos tienen síntomas cutáneos, como Susana, auxiliar de enfermería en el Hospital Gregorio Marañón (Madrid), que comenta haber "mejorado bastante con los guantes de vinilo". De momento, tiene suerte, "porque en el ambiente sanitario es frecuente empezar con esta clínica y acabar con síntomas más graves", indica Cabañes.
Y es que "el verdadero problema es el polvo que contienen los guantes", asegura Cabañes. "Es el vehículo más importante, que deja las partículas en suspensión en el aire y de ahí a las vías respiratorias".
Por eso, desde diferentes organismos se está promocionando el uso de guantes sin polvo que, aunque son menos fáciles de poner, reducen mucho la incidencia del asma ocupacional.
Las alternativas preventivas como ésta son las únicas que se pueden llevar a cabo para evitar que los trabajadores se vuelvan hipersensibles. Porque una vez que aparece, lo único que se puede dar un tratamiento para los síntomas puntuales y evitar el contacto con la sustancia.
Reacciones cruzadas
Más de 120 objetos de uso cotidiano pueden contener látex. Almohadas, tiritas, ropa deportiva... "Una vez, yendo en el coche, empecé a encontrarme mal, me faltaba el aire... Y es que en la parte de atrás iban mis sobrinos jugando con un globo", señala una persona que padece esta alergia.
Y también la fruta. "El kiwi, el plátano y la castaña tienen mucha reactividad cruzada con el látex", indica Cabañes. "Las proteínas de estos alimentos causan el mismo efecto en el organismo que las de este componente y pueden provocar reacción en un 50% de estas personas", añade.
Fuente: El mundo


