El papa Francisco proclamó hoy beato a Pablo VI durante una misa en la Plaza de San Pedro en el Vaticano a la que asistieron decenas de miles de personas.

Después de la ritual petición de beatificación expuesta al papa por el obispo de Brescia, Luciano Monari, Francisco pronunció la formula en latín que declaraba beato al pontífice que clausuró el Concliclio Vaticano II y que firmó importantes encíclicas como la "Humanae Vitae".

Francisco leyó que "desde ahora el papa Pablo VI será llamado beato y se celebrará su fiesta, en los lugares y según las reglas establecidas, cada año el 26 de septiembre".

La ceremonia eucarística comenzó con la lectura de la biografía del papa Montini por parte del postulador de la causa de beatificación, Antonio Marrazzo.

Tras su entrada en la Plaza de San Pedro, Francisco saludó al papa emérito Benedicto XVI que asistió a esta beatificación, pues fue Pablo VI quien le nombró cardenal.

Estuvieron presentes en la ceremonia los 253 participantes en el Sínodo de la familia que concluyó ayer, ya que también esta ceremonia clausurará la asamblea extraordinaria que se ha celebrado en estos días.

El milagro atribuido a la intercesión de Pablo VI, y que le permitió ser beatificado, es la curación de un feto a principios de la década de 1990 en California, después de que se diagnosticase que tenía graves problemas cerebrales, pero la madre se negó a abortar y el niño nació sin problemas.

Junto al altar se expuso como reliquia la camiseta ensangrentada de Pablo VI, después del atentado, en 1970, cuando un pintor boliviano le hirió con dos puñaladas a su llegada al aeropuerto de Manila.

Sínodo

Además de la beatificación, Francisco clausuró con una misa en la plaza de San Pedro el Sínodo extraordinario de los obispos sobre la familia y destacó que fue "una gran experiencia" de unión, al mismo tiempo que pidió "creatividad" y "libertad" para la próxima asamblea del mismo tema en 2015.

La homilía le sirvió al Papa para reafirmar "que la Iglesia es llamada con premura a hacerse cargo de las heridas abiertas y a devolver la esperanza a tantas personas que la han perdido".

Francisco aseguró que el Sínodo, que ha debatido durante dos semanas temas relacionados con la familia, "ha sido una gran experiencia" vivida con "sinodalidad" y "colegialidad", reproduce la agencia EFE.

El Papa argentino añadió que durante estos días los participantes en la asamblea de los obispos han sentido "la fuerza del Espíritu Santo que guía y renueva sin cesar a la Iglesia, llamada, con premura, a hacerse cargo de las heridas abiertas y a devolver la esperanza a tantas personas que la han perdido".

Por ello, Francisco dio gracias a Dios "por el don de este Sínodo y por el espíritu constructivo con que todos han colaborado".

Fuentes: Télam/EFE