Al cumplirse un mes de la detención de los 30 activistas de Greenpeace en Rusia acusados de “piratería”, la organización ecologista desplegó una acción global en reclamo de su liberación: vestidos como presidiarios, 30 miembros de la ONG se enjaularon bajo el lema “30 defensores del Ártico, 30 días de injusticia”. La medida se repitió en 36 ciudades del mundo, entre ellas Rosario, donde los activistas se congregaron en la esquina de Pellegrini y España donde funciona una estación de servicio Shell.
Según publicó El Ciudadano, 40 voluntarios participaron el sábado por la tarde de la acción global. Apostados en la esquina de la gasolinera de marca angloholandesa, desplegaron carteles con la leyenda “Libertad a Camila y Hernán”, por haber sido acusados “absurdamente” de piratería.
“El verdadero crimen es perforar en búsqueda de petróleo en el Ártico y seguir utilizando combustibles que provocan el cambio climático”, explicó el director de Movilización Pública de Greenpeace en Argentina, Hernán Nadal.
A nivel mundial la movilización involucró a alrededor de 10 mil personas y sumó el acompañamiento de once ganadores del premio Nobel de la paz, entre ellos el argentino Adolfo Pérez Esquivel, que enviaron una carta al presidente Vladimir Putin.
La semana pasada, la Justicia rusa había rechazado la libertad bajo fianza a los activistas quienes se encuentran en prisión preventiva en la ciudad de Múrmansk.
Según publicó El Ciudadano, 40 voluntarios participaron el sábado por la tarde de la acción global. Apostados en la esquina de la gasolinera de marca angloholandesa, desplegaron carteles con la leyenda “Libertad a Camila y Hernán”, por haber sido acusados “absurdamente” de piratería.
“El verdadero crimen es perforar en búsqueda de petróleo en el Ártico y seguir utilizando combustibles que provocan el cambio climático”, explicó el director de Movilización Pública de Greenpeace en Argentina, Hernán Nadal.
A nivel mundial la movilización involucró a alrededor de 10 mil personas y sumó el acompañamiento de once ganadores del premio Nobel de la paz, entre ellos el argentino Adolfo Pérez Esquivel, que enviaron una carta al presidente Vladimir Putin.
La semana pasada, la Justicia rusa había rechazado la libertad bajo fianza a los activistas quienes se encuentran en prisión preventiva en la ciudad de Múrmansk.



